martes, mayo 23, 2017

Sobre la pertinencia de un Estatuto Estudiantil Autónomo en la U del Tolima



Terminado el año 2016, el Instituto de Prospectiva, Innovación y gestión del conocimiento de la Universidad del Valle; entregó lo que serían los resultados, parciales, del convenio de cooperación N° 001 de 2016. Titulado “Asistencia técnica para el fortalecimiento institucional de la Universidad del Tolima”. De este documento se puede sacar, al menos, tres conclusiones:

1. No existe un planteamiento del problema abordado con una metodología definida y un marco teórico especifico; simplemente dicho plan de alivio financiero, sugiere unas medidas de corto, mediano y largo plazo, que pueden en cierta medida llevarnos a una viabilidad en Libros contables. Parte de esta deficiencia, es el exiguo, por no decir mísero, balance bibliográfico en que se sustenta el plan. Cinco fuentes anteriores del año 2002, todas, dedicadas a la administración privada y el manejo de proyectos de inversión, ninguna a la administración pública y a la gestión de proyectos sociales. ¿Pagamos por un informe tan paupérrimo?

2. No todo es malo, pues en el informe se aprecian las cifras contables más significativas, que hasta la fecha venían siendo ocultadas a la comunidad académica, y que pueden permitirnos observar que los estudiantes no causamos la crisis y no debemos asumir sus consecuencias.

3. Entre las medidas propuestas en el corto plazo, se promueven acciones nefastas para el proceso misional de la universidad, tales como: reducciones en costos de formación, insumos de laboratorios, prácticas, entre otras; que bajo la lógica de la administración privada - y no de la pública- decide fomentar recortes en aspectos misionales que ponen en juego la formación integral de los estudiantes en su proceso universitario. Además, apuestan a reformar el Estatuto Estudiantil -medida necesaria- pero a nuestras espaldas, la de los estudiantes, como estamento que lo va a padecer.

¿POR QUÉ UN ESTATUTO ESTUDIANTIL AUTÓNOMO?

Es la posibilidad de incluir todas nuestras reivindicaciones como derechos y deberes en la normativa universitaria, la tabla de liquidación de matrículas, prácticas, laboratorios, el bienestar universitario en todas sus expresiones, deben ser incluidos como principios inalienables de nuestro estamento, antes de pensar en ello como algo transferible como lo propone “el plan de alivio financiero”.

De no construir nuestro estatuto ahora; tendremos la implementación de uno construido sin estudiantes y que se convierta en la extensión, para el campus, del código de policía: las garantías de movilización y de protesta estudiantil se perderían, reivindicar medidas de hecho y acciones de movilización será ilegal. Así lo han mostrado las directivas universitarias en anteriores intentos de reformar el estatuto estudiantil de manera unilateral. La lucha por universidad pública y estatal, será cosa de pasado en el Tolima.

¿CÓMO CONTRUIR EL ESTATUTO ESTUDIANTIL?

Ante todo debe de ser participativo. El proceso puede tardar un semestre si asumimos con seriedad el proceso estatutario, una coordinación estudiantil dotada de un espacio físico, trabajaría en las garantías académicas necesarias y suficientes para que la comunidad estudiantil participe, como mínimo, una vez por semana, en la aprobación de las propuestas llevadas por la Coordinadora Estudiantil. La Coordinadora Estudiantil no decide ni aprueba; es en última instancia la Asamblea Estudiantil quien pone en consideración el Estatuto Estudiantil que será aprobado y presentado, con carácter inamovible e inalienable, al Consejo Superior Universitario.

La coordinadora es un espacio de participación amplio que debe ser implementado por los programas académicos de pregrado y que no tiene límite de integrantes. Los estudiantes de los programas son libres de asumir la participación de la coordinadora, lo indispensable es que al menos la integre un estudiante como representante de la Asamblea Estudiantil de su programa de pregrado, la coordinadora acompañará e informara a las asambleas de los programas sobre el estado del proceso de construcción del Estatuto Estudiantil Autónomo.

Para finalizar; debemos recordar y tener siempre presente que el Estatuto Estudiantil Autónomo no es un fin en sí mismo; ni será la panacea que salvará la universidad de su más profunda crisis. Pero debemos ser conscientes que serán nuestras reglas de juego, desde las cuales podremos defender como estamento, de lo local a lo nacional, la educación pública y estatal, y aniéblale y popular.

COMITÉ ESTUDIANTIL DE BIENESTAR UNIVERSITARIO (CEBU)
SEMESTRE (A) 2017

“A escribir muchachos, de lo contrario no hay nada” Jhonnatan Pulido (2011)