martes, junio 20, 2017

Daphne Oram, la desconocida pionera de música electrónica que transformaba imágenes en melodías



Pocos han oído su nombre, pero muchos han escuchado, de una forma u otra, su legado.

Quizás nunca hayas oído su nombre, pero lo más probable es que hayas estado en contacto, de una forma u otra, con su legado: Daphne Oram ayudó a dar forma a los sonidos y temas que escuchamos hoy en día.

Pionera de la música electrónica, fue la autora de Still Point, de 1949, considerada como la primera obra que manipula sonidos electrónicos en tiempo real.

En 1957 fundó un famoso taller de radio experimental, BBC Radiophonic Workshop, y comenzó a trabajar en la máquina Oramics, que convertía imágenes gráficas en música y le daba al usuario la posibilidad de “dibujar” sonidos.

Sin embargo, aunque contribuyó a revolucionar la música, apenas recientemente que su trabajo ha recibido amplio reconocimiento en iniciativas como la obra de teatro Daphne Oram’s Wonderful World of Sound (“El Maravilloso Mundo de Sonidos de Oram”).

Cuando los dramaturgos Isobel McArtthur (quien también interpreta a Oram) y Paul Brotherston comenzaron a estudiar la vida y obra de la pionera fallecida en 2003, quedaron asombrados.

“Inmediatamente vimos que se trataba de una vida fascinante, casi increíble”, dice Brotherston.

“Nos inquietó lo poco que sabíamos de ella. Existe un núcleo de dedicados músicos y técnicos que sí la conocen, pero en gran medida había quedado en el olvido”.

Poco convencional

En 1942, cuando Oram tenía 17 años, su padre invitó a la casa al entonces famoso médium Leslie Flint, quien le aseguró que una voz del más allá le pronosticó que tendría una gran carrera musical.

Oram convenció a la BBC de crear un taller radiofónico. En la foto, la productora de la popular serie de televisión “Doctor Who” en el taller, en 1963.

Eso fue determinante para que le permitieran dejar sus estudios de enfermería por la música.

Igualmente, sembró en ella un interés permanente en el misticismo, que la llevó a desarrollar sus propias teorías, muchas veces excéntricas, sobre las conexiones entre las ondas sonoras y el alma.

Y en el mundo de la música, Oram también se apartó del camino convencional.

A los 18 años, rechazó un cupo en el Royal College of Music y prefirió entrenarse como asistente de audio en la BBC.

En pocos años ya trabajaba como ingeniera de sonido, emprendiendo una lucha para fundar un lugar dedicado a la producción de efectos de sonido electrónicos y música.

“Si las cámaras y las películas cinematográficas explotaron las ideas de tiempo y espacio al contar historias, el micrófono y la cinta magnética podrían hacer lo mismo por la música”, escribió en 1952.

Si las cámaras y las películas cinematográficas explotaron las ideas de tiempo y espacio al contar historias, el micrófono y cinta magnética podrían hacer lo mismo por la música”

Daphne Oram

Oram vio el potencial de manipular la cinta cuando la tecnología apareció a comienzos de la década de los 50.

Y experimentó acelerando o reduciendo la velocidad, empalmando grabaciones o haciendo varias capas para crear nuevo efectos de sonido y composiciones musicales.