domingo, junio 11, 2017

El paro nacional del magisterio y la dinámica de negociación hoy



Entrevista concedida al Periódico alternativo Periferia –Junio-6-2017.

1. Generalmente se ha acusado a Fecode y al gremio magisterial en general de haber peleado solo reivindicaciones económicas para los docentes y venderlas muchas veces en la negociación final. Tú decías que la pelea hoy es por el acceso y la calidad de la educación. ¿Podrías decirme qué aspectos en concreto de la protesta tienen qué ver con esta pelea?

Sin duda, a Fecode se le ha hecho esa acusación, que hoy, ya no se compadece con su accionar porque, tanto las bases del magisterio como su dirigencia han venido elevando su nivel político y su compromiso con las comunidades y con la sociedad colombiana. El asunto no es solamente salarial sino de garantía de Derechos Fundamentales, dentro de los cuales las prestaciones sociales y el salario son componentes sustanciales. El salario de los maestros, dicho sea de paso, en un estudio realizado por una entidad particular indica que está por debajo en un 18%, frente a otros profesionales colombianos. El hecho de que hoy esté en Paro Nacional, cerca del 90% del magisterio, es una expresión de ese nivel político y de compromiso sindical y social. FECODE, es una organización que tiene 33 filiales con cerca de 250.000 afiliados, con presencia en todos los departamentos del país. Históricamente hemos tenido banderas de lucha dentro de las cuales, la garantía al Derecho a la Educación, a la Salud y a las libertades, sindicales y políticas han estado al orden del día.

Es obvio, que la parte reivindicativa ha estado y estará presente en las justas y nobles luchas de los trabajadores de la educación. La valoración del proceso y los resultados finales de la lucha, en un gremio tan grande, polifacético y con diversos matices políticos, pasa por los deseos, las emociones positivas y negativas, por la satisfacción o insatisfacción de las necesidades; en ese sentido tiene aristas y miradas disímiles, pero en última instancia la valoración de los avances y reivindicaciones son bien vistas por las mayorías del gremio. Siempre, parafraseando a Nietzsche, nos queda un por qué para seguir luchando y viviendo.

Vender, traicionar o entregar negociaciones al patrón o gobierno, no es, ni ha sido ni será una práctica, por parte de la dirección de la FECODE, precisamente por las mismas banderas de lucha tan nobles en que nos comprometemos. Habría que entender y comprender la relación dialéctica, entre lo que se tiene, lo que se peticiona o exige y lo que se consigue con la lucha, para hacer ese tipo de aseveraciones. Hacer acuerdos con un patrón de la clase dominante no es sinónimo de entrega, venta o traición. Es claro, que la formación política y sindical en la FECODE, debe reactivarse a fondo, que el estudio, la investigación, el debate, la discusión deben ser la punta del iceberg en la estructura sindical, en el comportamiento cotidiano de trabajo. Los principios de autonomía, independencia y la democracia sindical deben estar al orden del día, siempre con métodos y estilos que converjan en la vivencia de la democracia, donde el Derecho a disentir tiene su lugar de prevalencia dentro del respeto a la persona humana.

A esto hay que sumarle el contacto permanente de la dirección con la base social que representa y, por supuesto, la relación existente de los conceptos: unidad, organización y lucha con la práctica, en un proceso de intereses claramente determinados. Avanzar en la conciencia magisterial, por bienestar, democracia y soberanía, es la tarea central.

Con el pliego de peticiones que hoy -2017- presenta FECODE, nos planteamos 7 líneas gruesas de trabajo y lucha:

1. Política educativa.
2. Carrera docente.
3. Económico.
4. Salud.
5. Prestaciones sociales.
6. Bienestar.
7. Garantías sindicales, laborales y de participación.
Producto de la dinámica de la negociación, estas se congregaron en 4 grupos, pero teniendo claro que cada una de ellas se tocarían con el gobierno con todos sus ítem y apartes.

Los 4 grupos:

1. Política educativa y carrera docente.
2. Lo económico.
3. Salud y prestaciones sociales económicas.
4. Bienestar y Garantías sindicales.

Al centro, la Federación dentro de las discusiones con el gobierno definió poner la política educativa y carrera docente y lo económico, porque es lo que transversa liza nuestra acción sindical, laboral y política en la cotidianidad de nuestra práctica pedagógica y educativa.

Sin duda, este pliego de peticiones y estos puntos, ponen de cara una lucha de más largo aliento, pues se trata de tocar a fondo la política educativa y financiera del Estado colombiano, que desde los años 90 –Ley General de la Educación- y 2001 – Sistema General de Participaciones –SGP- asuntos de competencia y financiero- no estaban en la agenda de lucha, en la práctica de FECODE, y si lo estuvieron, fue de una manera marginal en términos de las luchas.

2. ¿Es la primera vez que esta lucha por la calidad y el acceso a la educación aparece en el pliego de Fecode? Si no, ¿Cómo se ha presentado en otras jornadas de protesta?

Quiérase o no, esta bandera de lucha ha estado presente, pero como lo plantee anteriormente de manera marginal; es ahora, con este pliego de peticiones -2017- que queremos tocarla a fondo, pero teniendo en cuenta que dentro del proceso de conquista y logro será de manera gradual y progresiva, pues hay una condiciones que así nos lo muestran, es y será una batalla ahora y para seguirse dando.

Es bueno resaltar la contundencia de las acciones y la solidaridad que ha tenido el movimiento, por la defensa de la educación pública estatal, liderado por la FECODE, con la participación directa en el Paro Nacional de cerca del 90% del magisterio, que pone de cara al gobierno nacional para que dé respuesta, en correspondencia, frente a las exigencias hechas para que la educación se financie y realmente el Estado y el gobierno de turno puedan garantizarla como Derecho Humano Fundamental.

El paro nacional históricamente para los trabajadores y concretamente para FECODE, ha sido, es y será una herramienta de lucha, la cual, con el sentido de responsabilidad que ha caracterizado a su dirección nacional, se viene llevando acabo para que con la exigencia y la lucha organizada y centralizada se puedan conseguir logros parciales, logros con un criterio de progresividad que apunten a lo estratégico de preservar y garantizar la educación como derecho humano fundamental.

3. También están haciendo reclamos por las condiciones laborales del docente. ¿Cómo se relacionan estos dos aspectos de la lucha: las condiciones laborales de los docentes y el acceso del pueblo a una educación de calidad?

Las condiciones en que trabajan los docentes en general son deplorables: salones vetustos, ausencia de patio de recreo, instalaciones agrietadas, hacinamiento en las aulas de clase, falta de espacios para el bienestar docentes y de estudiantes, carencia de agua potable alimentación y alimentación adecuada para los niños, carencia de material didáctico y elevados problemas de salud tanto en niños como en docentes por la contaminación visual, auditiva y ambiental; además problemas de salud mental por elevados niveles de estrés, ansiedad, miedo y angustia, situaciones que se reflejan en el ausentismo tanto de unos como de otros y en el retiro por incapacidad laboral de docentes, muchos de ellos recientemente vinculados. Sin lugar a dudas, todos estos factores asociados determinan la calidad educativa sin dejar de mencionar las brechas que por estudiante tiene el Estado al no asignar los dineros suficientes para la garantía del Derecho a la Educación. En escrito el Paro no está para cucharas… expresamos de forma clara la respuesta a esta pregunta:

“Comenzamos la cuarta semana de paro con muchas expectativas, con diversas preguntas, con hipótesis y con un espectro de claridad frente a la lucha que estamos librando: no queremos la cuchara, queremos la madera de la cual se pueden sacar las cucharas. Dicho en otros términos, exigiendo presupuesto para la educación pública – que actualmente está desfinanciada-, con fuentes seguras de financiación, con base en el cual saldrá el dinero para salarios, prestaciones, salud, ascensos y reubicaciones de los docentes, Jornada Única, Canasta Educativa y en sí la garantía del Derecho a la Educación y todo lo que ello implica en cuanto a Accesibilidad, Adaptabilidad, Aceptabilidad, Asequibilidad, Permanencia y Calidad”.

3. ¿Cómo se enmarca esta lucha de los maestros con el grueso de las luchas populares hoy?

Es una lucha que muestra y expresa, en la cotidianidad, la inconformidad de grandes sectores sociales y poblacionales en el país: el paro campesino, las luchas de los indígenas, el paro de taxistas, el Paro Cívico del Chocó, El Paro Cívico de Buenaventura, las movilizaciones en la Guajira, los trabajadores estatales y, en particular, los maestros estamos jugando un importante papel en la coyuntura. Esta inconformidad pasa por controvertir de diferentes maneras y formas el sistema social, el modelo económico y el gobierno, que lo que hacen, es que la crisis económica que vive el país la paguemos los trabajadores y la sociedad y no quienes controlan el poder económico y político.

Sin duda, se pone en la palestra el compromiso y la responsabilidad política individual y colectiva de los dirigentes no solo nacionales sino departamentales y municipales del magisterio y del movimiento sindical en general, el cual debe articularse y coordinarse con los dirigentes y los diferentes sectores que hoy están comprometidos con el cambio social y con la lucha. Debemos avanzar por la construcción de un gran movimiento político y social que contribuya con una salida política al conflicto interno del país, a un país con justicia social….

4.         Muchas veces se ha cuestionado a Fecode porque ha servido más bien de trampolín a sus dirigentes para saltar a la política electorera. Justamente ahora se acercan las elecciones presidenciales. ¿Cómo podría mostrarse que esta lucha no tiene que ver con acumular fuerzas para lo que viene en la campaña electoral?

Es cierto que a Fecode se le ha cuestionado, más que por el salto de algunos dirigentes a la palestra electoral, se le ha cuestionado por participar activamente en la vida política del país, a través del acompañamiento de procesos de formación política en las comunidades y de la representación en instancias de poder legalmente constituidas, verbi gracia, Concejos, Juntas Administradoras Locales, Asambleas departamentales, Senado y Cámara. Los maestros somos intelectuales, somos sujetos políticos y en esa lógica humana no nos podemos sedentarizar en la labor y en el trabajo, sino que pasamos a la acción. Hannah Arent decía: “la política es impensable fuera de la sociedad, ni los dioses ni las bestias son capaces de ella”. Ahora bien, el magisterio es un gremio variopinto en cuanto a política se refiere; pero ese arco iris, en este momento no tiene su punto de llegada en lo electoral sino en hacer que el Estado cumpla con lo establecido en la Constitución en cuanto a al garantía del Derecho a la Educación y todo lo que ello implica: Accesibilidad, Adaptabilidad, Asequibilidad, Aceptabilidad, Calidad y Permanencia.

6.         ¿Qué pasó con los acuerdos logrados, después del paro de 2015, entre el gobierno y Fecode?
  
Hay avances muy importantes en cuanto a la política educativa, concretamente en la evaluación de docentes, que pasa del modelo de competencias a la Evaluación con Carácter Diagnóstico Formativa, de manera transitoria esta última, mientras se consolida el Estatuto único de la Profesión Docente. La cantidad de docentes, que en la primera cohorte lograron avanzar en el escalafón, supera con creces el modelo anterior centrado en competencias. La nivelación salarial también es otro avance, con distintas valoraciones, pero que en el tiempo que llevamos se han visto resultados cuantitativos y cualitativos en la dignificación docente.

Ha sido histórico en Colombia que cuando se llega a acuerdo con el gobierno de turno, el incumplimiento de los éstos ha sido un comportamiento constante, hecho que ha conducido a las organizaciones gremiales y a sus afiliados a exigir el cumplimiento de los mismos. Es una respuesta legítima y legal dentro de un Estado Social y de Derecho. Los acuerdos de 2015 rompen, en la práctica y en forma progresiva, la política financiera del gobierno en el sector educativo. Con la presentación del pliego, en 2017, se profundiza en su contenido. De esos acuerdos, al igual que de otros anteriormente materializados han quedado grandes enseñanzas para el gremio.

7.         ¿Cuáles han sido las principales dificultades en las negociaciones actuales, que ha prolongado tanto el paro?

La desfinanciación de la educación pública estatal ha sido la principal dificultad; porque los gobiernos de turno, desde que se modificó el artículo 356 de la CPC, se desentendieron de sus responsabilidades con el sector educativo y, como si fuera poco, permitieron el crecimiento de una deuda actual de 138 billones de pesos en el Sistema General de Participación, de los cuales 73 billones corresponden a la educación. (ver enlace) El pago de esa deuda histórica es la que está en cuestión, al igual que la asignación de 530.000 millones de pesos para culminar el 2017 y 1.2 billones d epesos, aproximadamente, para el 2018.También está lo del presupuesto para Jornada Única, lo de Canasta Educativa, lo de cubertura que implica la articulación de cerca de 1.500.000 niños que hoy no están matriculados ni en lo público ni en lo privado y la garantía del Derecho a la Educación para Pre jardín, Jardín y Transición. Y, en lo privado, se tiene el problema de que cerca de 1.800.000 familias colombianas tienen que pagar, de su bolsillo, todos los gastos de la canasta educativa en colegios privados.

8.         ¿En qué condiciones están los maestros hoy en esta correlación de fuerzas para prolongar el paro o lograr lo exigido?

El magisterio está con la frente en alto luchando por el Derecho a la Educación Pública. El magisterio tiene claro que el problema nodal es la desfinanciación y que ese es el Norte de la lucha, porque si hay presupuesto se garantiza: Canasta Educativa, salarios, prestaciones, Acceso, Permanencia, Asequibilidad, Calidad, Adaptabilidad y Aceptabilidad, transporte y alimentación para los estudiantes. El magisterio se ha volcado a las calles, porque históricamente ha aprendido que en un país, que ocupa los primeros puestos de desigualdad, violencia y corrupción en el mundo, el único camino para hacer valer los derechos de la ciudadanía es la lucha organizada y el respaldo a los sindicatos, a la Fecode y a la CUT. Las correlación de fuerzas es evidente en lo político, en lo emocional y en lo intelectual: las marchas con humor, verraquera, entusiasmo, alegría y comunicados de prensa, radio y locales son expresión de la fortaleza de un magisterio colombiano combativo y solidario con esta causa social.

Over Dorado Cardona Integrante del Comité Ejecutivo de Fecode
Bogotá, junio 6 de 2017-