viernes, agosto 11, 2017

Declaración del Sumapaz. Avanzando en la construcción de movimiento nacional ambiental y de defensa de los territorios



Organizaciones ambientales y de defensa territorial de diferentes regiones del país nos reunimos en la región del Sumapaz, en el centro del país, donde está ubicado el páramo más grande del mundo, del mismo nombre, durante los días 5 y 6 de agosto de 2017. Nuestro propósito: avanzar en un proceso de articulación nacional ambiental.

Adicionalmente, nos sumamos a la jornada “Festivaleando por Sumapaz”. La convocaban quienes promueven la consulta popular del municipio de Pasca, Cundinamarca, en contra de la extracción de hidrocarburos, y que debía llevarse a cabo el día del festival de no haberla suspendido el Consejo de Estado. Pese a las dificultades, las organizaciones socio-ambientales mantenemos en firme la esperanza y convicción de seguir adelante con la defensa de nuestros derechos colectivos frente a las amenazas del extractivismo.

En una Colombia con ánimo de construcción de paz, pero que simultáneamente arremete con proyectos mineros, petroleros e hidroeléctricos por todo el país, se vive un florecimiento de la democracia: personas, organizaciones, comunidades y municipios de diversas regiones del país confluyen en torno a la defensa del territorio, el agua y la vida, por medio de mecanismos democráticos y diversas modalidades de movilización pacífica, artística y creativa. Más de 50 municipios promueven consultas populares, acuerdos municipales y ejercicios de ordenamiento territorial con el fin de garantizar formas de vida que se relacionen de manera armónica con la naturaleza y en contraposición a los megaproyectos extractivos que propone el Estado.

Los tribunales departamentales, el Consejo de Estado y la Corte Constitucional han ratificado, por un lado, el derecho de la ciudadanía a participar en las decisiones que afecten el ambiente y el territorio y, por otro, han asegurado el derecho de los municipios a ordenar su territorio aun cuando esto implique la prohibición de proyectos extractivos. Los resultados de las siete consultas populares adelantadas en el país hasta la fecha han sido contundentes: además de superar el umbral exigido por la ley, en todos los casos lograron rechazos de más del 95% de la población participante.

Estos ejercicios democráticos y de movilización social son una clara expresión ciudadana que se encuentra al servicio del bien común y de la defensa de los derechos individuales y colectivos. Promueven la preservación de nuestra biodiversidad, el agua, la diversidad cultural y la construcción de una paz estable y duradera que tenga en cuenta los derechos de las presentes y futuras generaciones, sobre todo en relación con las amenazas que representan el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Pese a lo anterior, el gobierno nacional y muchas empresas desconocen los derechos constitucionales de las comunidades e implementan una campaña desbordada y malintencionada en contra de ellas por diversos medios políticos, mediáticos, jurídicos y económicos. El propio presidente de la República Juan Manuel Santos considera estos procesos democráticos como un dolor de cabeza para el gobierno y los inversionistas, mientras anuncia que presentará un proyecto al Congreso para reformar el mecanismo de consulta. Denunciamos esta arbitrariedad y hacemos un llamado a la ciudadanía para defender la democracia ambiental.

Ante el desequilibrio y captura corporativa del Estado colombiano, las organizaciones y movimientos presentes en este encuentro, nos comprometemos a:

• Fortalecer las articulaciones en defensa del agua, la vida y el territorio.
• Descarrilar la locomotora minero-energética y construir propuestas para la transición energética.

• Participar, promover y exigir, en todos los ámbitos sociales y políticos, espacios legítimos de construcción de proyectos de vida que se afiancen en los derechos de la gente y la naturaleza, y recuperen la memoria ambiental y de los territorios.

• Fortalecer estrategias de protección, cuidado y seguridad de los ambientalistas y defensores del territorio y el agua.

• Participar de manera activa, solidaria y alegre en las iniciativas de defensa territorial que promuevan las diferentes organizaciones socio-ambientales de defensa territorial.

Pasca, 6 de agosto de 2017