martes, agosto 15, 2017

Informe: ‘Casos de implicación de la Iglesia en crímenes del paramilitarismo’ en Colombia



En mayo, Pacific School of Religion publicó un informe para la Comisión de la Verdad, en donde denuncia más de 40 casos de paramilitarismo en los que la Iglesia Católica participó activamente. El título del informe lo dice todo — Casos de implicación de la iglesia en crímenes del paramilitarismo.

Algunos casos recogidos en dicho informe y publicados en otros medios colombianos (Contagio Radio) (De Avanzada):

Alfonso López Trujillo

En 1984 se pronunció ante los escándalos mediáticos frente a las relaciones existentes entre Pablo Escobar y sacerdotes de la diócesis de Medellín, hecho que nunca desmintió. No condenó a los sacerdotes vinculados con el narco paramilitarismo, defendió ante medios de comunicación extranjera a Pablo Escobar Gaviria.

En junio de 1986, el cardenal López Trujillo allanó junto con un sacerdote, un sicario y civiles armados, la parroquia de padre Eliseo Tobón de Medellín, con el fin de encontrar una carta firmada por 80 sacerdotes que denunciaban varios conflictos que sostenía el cardenal con otros sacerdotes y laicos y sus vínculos con el narcotráfico.

Generó con ayuda del sector conservador y católico de Alemania, la persecución a cristianos liberales, sobre todo a sacerdotes que basaban sus prácticas desde una perspectiva de la teología de la liberación, hostigando a varios miembros de esta institución eclesiástica y llegando al punto de expulsarlosde sus parroquias.

En 1987 tras la muerte del padre Jaime Restrepo, sacerdote liberal, quien manifestó su miedo y preocupación frente a diversas amenazas, Trujillo pronunció que no tenía conocimiento alguno de la situación del Padre Restrepo.

Darío Castrillón Hoyos

En 1971 y 1992 el monseñor Darío Castrillón, Obispo de Pereira, estableció nexos financieros con Carlos Ledher Rivas, quien hizo parte del Cartel de Medellín, dirigido por Pablo Escobar Gaviria, llegando a bendecir el dinero del narcoparamilitar [Lehder] Rivas y sus posesiones terrenales.

En 1989 trascendió en la vida eclesial nacional e internacional, el enfrentamiento de Monseñor Castrillón con las misioneras de la Madre Laura, en razón de su trabajo con los indígenas en la diócesis de Pereira. El 15 de mayo de 1985, las misioneras de la madre Laura hicieron una clara denuncia del crimen atroz del que fueron víctimas tres indígenas, entre ellos un niño, oriundos La Pradera, municipio de Pueblo Rico, departamento de Risaralda. En la lógica recurrente del discurso anticomunista, en la Conferencia Episcopal Castrillón las señala de distribuir propaganda marxista y las relaciona con la guerrilla del M-19.

Rafael García Herreros

Entre 1957 y 1992, pese a que el padre Rafael Garcia Herreros, impulsó varios programas de acción social, con el que construyó el barrio, la universidad y el colegio “minuto de Dios”, también demarcó su posición anticomunista, ya que en alguna ocasión no respaldó alguno de sus colegas por su postura política e ideológica. Por otro lado, excusó y apoyó de forma mediática al reconocido Pablo escobar, quien le otorgó recursos para ayudas humanitarias.

El exsacerdote Rene Garcia Lizarralde, quien hizo votos de pobreza y se alejó de los bienes materiales que le otorgaba su familia, fue rechazado por palabras explícitas del padre Rafael García Herreros, por su posición política, el comunismo.