martes, septiembre 05, 2017

La comunidad armero- guayabalense le dice NO a la minería


|Por: Comité Ambiental Armero Guayabal|

En días anteriores, la compañía minera colombiana Carsa Gold S.A.S mediante una carta convocó a la comunidad Armero- Guayabalense a una reunión con el fin de, según ellos, socializar los estudios de impacto ambiental del contrato de Concesión NºILS-14011 para obtener la licencia ambiental por parte de CORTOLIMA para extracción de oro y demás minerales dispersos en un área de aproximadamente dos mil hectáreas.

Las veredas Maracaibo y Méndez de Armero-Guayabal, resultarían directamente afectadas por la ejecución del proyecto, cabe resaltar las condiciones difíciles donde se encuentra la vereda Maracaibo, una zona seca que solo cuenta con el canal del distrito de riego llamado Asopindal- Maracaibo que lleva agua del rio lagunilla.

Muchas personas del Armero Guayabal asistieron a dicha “socialización”, habitantes de la vereda, representantes de AsoMaracaibo, del Comité Ambiental de Armero Guayabal y la Red de Comités Ambientales del Tolima y demás comunidad para manifestarle que no quieren a esta compañía minera dentro de su territorio, tampoco se firmó la asistencia y no se les permitió exponer su proyecto que incluiría el soporte técnico y los “beneficios” de la explotación del oro, pues se consideró que no reunía los requisitos para considerarse socialización, además de su interés por negociar con la comunidad en aras de contribuir a la marcha de la locomotora minera del presidente Juan Manuel Santos.

La afirmación de parte de los funcionarios de Carsa Gold “el que no quiera minería, se puede salir del lugar”, es claro que al dueño de la casa no se le puede echar, es una falta de respeto con las comunidades, el interés particular debe ceder ante el medio ambiente para “desarrollar el municipio”, sabiendo que el cianuro contaminará las fuentes de agua que son la mayor y verdadera riqueza.

A la Comunidad Armero- Guayabalense no la conquistan con oro, cargan muchas cosas de valor, el amor por la vida, la naturaleza y sus valores, esa es su fuerza para defender el agua y su territorio.

¡HASTA LUEGO, AQUÍ NO LOS NECESITAMOS!