jueves, septiembre 14, 2017

Paramilitarismo el “Brazo Armado del Neoliberalismo”. El Caso Medellín



|Por: Dick & Miriam Emanuelsson|

Los herederos del paramilitarismo en Medellín mueven más o menos 40 mil millones de pesos (casi 14 millones de dólares) mensualmente. “¿Cómo están moviendo estos 40 mil millones de pesos? Ya lo sabemos: Por el sistema financiero; Bancolombia, Grupo Aval, Davivienda”, dice el investigaro Yami Vallejo de Kavilando. Hoy los paramilitares no andan uniformados o armados o rayan paredes. Y el Estado y el Poder Fáctico en Medellín están felices.

“El sistema financiero colombiano está moviendo el dinero de la mafia en Colombia”

¿Se acabó el paramilitarismo en Medellín o sigue vivito y coleando operando bajo otras fachadas? Y ¿qué pasa en los territorios abandonados por la antigua guerrilla de las FARC?

MEDELLÍN EL 20 DE MAYO DE 2017 / Medellín está totalmente paramilitarizado aunque ya no escuchamos o leemos de las masacres o asesinatos selectivos como era casi la orden del día de hace 10-20 años. La ciudad es un ejemplo ilustrativo lo que será de los territorios abandonados por la guerrilla en donde el “Brazo armado del Neoliberalismo”, el paramilitarismo, entran como protectores de las inversiones de las transnacionales o del gran capital colombiano.

Centroamérica tiene las Maras Salvatrucha (MS) o Barrio 18. Son, no solo parte del crimen organizado o del narcotráfico, sino también “protectores” y “gatilleros” al servicio del Poder Fáctico político y económico.

En una entrevista en Honduras a final del mes de agosto que le hicimos al abogado Víctor Fernández, representante legal de la familia de la asesinada líder indígena Berta Cáceres sobre ¿quiénes podrían ser los autores intelectuales del asesinato?, el abogado diagramó la estructura criminal que atenta contra todas las luchas populares en Honduras, pero también en Latinoamérica:

“Hay un patrón de comportamiento en este tipo de conflictividades sociales que los movimientos sociales siempre la pensaron, la tuvimos como una certeza pero a partir de nuestra experiencia de lucha social. El caso [de Bertha] te refleja eso. Es decir; un aparato de intervención a las comunidades. Un aparato de infiltrados en las comunidades. La relación entre instancias paramilitares en la zona con instancias formales del Estado, con el Ejército o con el Ministerio Público. Todo esto está reflejando en la causa de Bertha Cáceres. Y la causa de Bertha Cáceres inserta en la disputa de los luchadores sociales del proyecto alternativo del país y el proyecto del gran capital que se expresa hoy en el modelo extractivo de la riqueza de los pueblos”.

ES EL MISMO PATRÓN que se distingue cada día más en los territorios abandonados por las Farc donde opera el gran capital nacional u transnacional. Lo confirman los investigadores y abogados Yami Vallejo Duque y Astrid Osorio, ambos integrantes de la organización de investigación Kavilando en la ciudad de Medellín cuando conversamos con ellos a final del mes de mayo, 2017.

La práctica paramilitar

– Como el Estado no puede hacer ciertos actos violatorios del derecho internacional, entonces se suple unos grupos que los cometen. Esa es la estrategia paramilitar. Estamos hablando de masacres, torturas o desapariciones forzadas que se cometen con el auspicio, la omisión e incluso con la acción del Estado. Esa práctica se conoce como la práctica paramilitar; paralela a los militares, paralela al Estado, dice Vallejo cuando comenzamos la conversación en una de las universidades de Medellín con un panorama preciosa a los cerros y barrios en esta ciudad pintoresca, mundialmente con una mala fama por ser el centro de varios capos del narcotráfico. Pero Medellín es algo muy especial, tan diferente al frío y la lluvia de la capital, Bogotá.

Asesinados son aquellos que hace resistencia en el barrio

– En los barrios hay un estatus quo, un control absoluto de ´los Combos´ que controlan todo, como la vida social en todo nivel. Es decir; ellos controlan las fiestas, el horario de ingreso, las riñas, controlan ¡TODO! El que resuelve las riñas en un barrio no es la policía sino los Combos. O un caso tan sencillo como; “si yo te arriendo mi casa y no tengo con que pagar y no me quiero ir”, quién resuelve, quien y cuando entrega y cómo, son ellos. Uno puede decir que es un estado paralelo aunque decir eso crea una reacción muy fuerte. Controlan un territorio, tienen unas finanzas y controlan las armas del territorio. Controlar Comuna 13, que es grande [Según Wikipedia tiene 134.472 habitantes], controlar esa comuna es como controlar una pequeña ciudad, dice Yami Vallejo y hace un gesto hacia los barrios de centenares de miles de habitantes que viven en las casas que se levantan de ambos lados del Valle de Aburrá en Medellín.

Y el joven abogado se hace la pregunta: ¿Cuál es el papel de las autoridades?

– Las autoridades hace presencia sí, pero cosas como éstas;

¿Cómo es posible que una persona paga una extorsión y al frente está un CAI (puesto) de la Policía? Cómo se explica adentro de esa ciudad si no hay un control y una convivencia muy clara con las autoridades.

¿Quién jala los hilos desde arriba en esta nueva estructura criminal mucho mejor organizada que las décadas de 80-90´ cuando incluso había presencia de las milicias de las guerrillas?

– Es como el país; hay un Reality de Poder. ¿Cuál es el factor de ese Reality de Poder de la ciudad de Medellín? Los políticos, los factores del comercio, de la industria y, hay que decirlo; el sistema financiero.

Arriba: el Grupo Empresarial Antioqueño

– Todos ellos se agrupan y se puede ver en algo que antiguamente han denominado el Grupo Empresarial Antioqueño. Ese grupo es la expresión económica de poder de Antioquia. Cuando estaba fuerte el narcotráfico en la década de los 80´ y 90´ y se encontraba caletas, se contaba historias que pesaban el dinero, e incluso en esas grandes casas fueron saqueados para buscar dinero enterrado de grandes sumas. Cada ocho días se capturaba un gran capo y cuando se capturaba ese gran capo tenía consigo diez millones de pesos, que para un gran capo es una suma irrisoria.

– La pregunta es ¿dónde está el dinero que se estima más o menos mensual en 40 mil millones de pesos (casi 14 millones de dólares)? Estos Combos ¿cómo están moviendo estos 40 mil millones de pesos? Ya lo sabemos: Por el sistema financiero; Bancolombia, Grupo Aval, Davivienda.



El exjefe de la mafia de la ‘Oficina de Envigado’

– El sistema financiero colombiano está moviendo el dinero de la mafia en Colombia, de la mafia de Medellín. Y ¿Dónde lo han demostrado? En las ganancias de los bancos. Me dicen que hay crisis económica pero los bancos cada mes presentan sus balances con billones de pesos. Los Combos hoy aprendieron como grandes empresas a manejar franquicias. A manejar, mover y lavar el dinero de tan manera habilosa que vuelve. . . Nosotros no tenemos como demostrarlo, porque es muy difícil. Pero sí, lo presentimos, lo tenemos ahí, incluso con la asesoría del sistema financiero.

– Ese sistema le dice a estos Combos cómo lavar el dinero para que se vuelva imperceptible por las autoridades. Porque las autoridades capturan por ejemplo un gran capo, como el señor que supuestamente movía la Comuna 13, alias ´Carlos Pesebre´ [el exjefe de la mafia de la ‘Oficina de Envigado’ Freyner Alfonso Ramírez García,]. Después esa gran ´captura” terminó en un acuerdo con la fiscalía que lo llevó a ocho años de cárcel y lo llevó de pagar solamente cuatro años con 50 por ciento de beneficio llamado prisión domiciliario. Ese señor está Ad Portas de salir y lo único que encontró la fiscalía cuando fue a salir es una investigación de un homicidio que es identificable otra persona. Pero como por ser de la Comuna 13 que él supuestamente controlaba, entonces arrancó esa investigación lo que hoy lo tiene detenido.


¿Por qué no mueren policías y tampoco jóvenes?

– ¿Cómo es que los grandes capos de la ciudad que controlan los grupos al margen de la ley todos terminan en unas penas irrisorias por delitos? No es por tortura, desaparición, u homicidio. Es por concierto de delinquir en su condición de líderes. El estado identificó un líder al margen de la ley y él aceptó esos cargos y llegó a un acuerdo con la Fiscalía aceptando esos cargos. Pero el tema es; NO es de lavado de activos, no es por todo que implica alrededor mediáticamente hablando, pero procesalmente hablando ahí en el tema penal se vuelve que el estado realmente no tiene nada en contra esos grandes líderes.

El abogado se pregunta si ese líder está detenido, ¿cómo es posible que todo sigue funcionando como si nada?

– El status cuo que nosotros encontramos en la ciudad, es decir; quien controla [¿o quién ordena?] los homicidios no es el alcalde, el gobernador o las autoridades sino un pacto que ellos llegan. Cuando ellos entran en guerra disparan las muertes. Cuando ellos deciden no matarse y separarse por territorios se disminuyen las muertes.

En la época de los 80 y 90 y la guerra en contra de Pablo Escobar y el Cartel de Medellín, las muertes de policías fueron altísimas en Medellín en la guerra directa al cuerpo policial de la ciudad. De partir de los años 2002 esas muertes de policías fueron realizadas en los barrios, agrega Vallejo.

– De esa guerra, la de Escobar, es mínima. Ahora es menos. Si la policía está combatiendo y confrontando a jóvenes muy bien armados, porque hablamos de armas incluso aún más sofisticadas que la policía. Tienen hasta pistolas que traspasan los chalecos antibalas facilísimo. Y si tienen esas armas y si se supone que confrontan a los policías, ¿por qué no mueren policías y tampoco jóvenes?
“La gente no habla. . .”

– Hay unos factores ahí que permite el status cuo que significa que la gente en los barrios permanentemente no salga a reclamar sino esporádicamente. La gente no habla del contrabando de la ciudad. La gente no habla de las grandes zonas de comercio de la ciudad en donde Medellín tiene más centros comerciales que cualquier ciudad del país, incluyendo a Bogotá. En un país en crisis ¿dónde sale tanto dinero para ellos? Todo eso es lavado de dinero que permite que circule. Y mientras una ciudad tenga el control del status cuo y nadie cuestione esas instituciones, pues esos factores están felices porque no pasa nada.
En esa gama tan dispersa que esa ciudad tan mística y complicada de punto de vista social que ha sido Medellín, tantas veces objeto por estudios e investigaciones de los sociólogos, antropólogos, los narcopólogos pues, rascando un poco en la superficie se ve un mosaico en donde los autores intelectuales de esos “Combos” de pandillas o paramilitares, flotan arriba.



Cuando se cruzan los intereses del Poder con las luchas populares

Dice Vallejo que por falta de industria y producción, esa gran cantidad de población joven sin trabajo y sin posibilidades de estudiar es fácil a reclutar a las pandillas y al crimen organizado.

– Los grupos al margen de la ley les proponen ofertas económicas de trabajo ilícito sí, pero [es] trabajo. Pero ¿intereses y trabajo a quienes? Hay intereses económicos de la ciudad, de los políticos, militares y de todo orden. Esos intereses, cuando se cruzan con las luchas populares, es entonces donde entran el paramilitarismo a funcionar.

– Hoy, si Usted quiere, puede entrar a un barrio y hablar de lo que quiera. Es decir; los temas ya no es del interés del comunismo, marxismo. . . ¡hable de lo que quiera! Pero no pregunte porque una persona que vende confites en la esquina le pagaba a otro ´pelao´ mil pesos. ¡No pregunte eso! Porque ahí es incómodo e independiente el color político, Usted puede tener [color] conservador, liberal e incluso conocimos amenazas recientes a una concejal del Centro Democrático (Partido de Uribe) porque estaba colocando en cuestión esa situación. Es decir; no importa el color político [de] los intereses económicos, políticos y de presencia de intereses institucional.

– Lo que hemos encontrado hoy es un grupo de prácticas paramilitares muy difícil de distinguir. Porque cuando se mata un líder social, como a quien se le designa la entrega de ese asesinato o la desaparición de líder social, a estos grupos es muy fácil de desviar la atención de decir que es delincuencia común. Hoy, por eso, el Estado se afana de decir que no existe el paramilitarismo. Pero si sabemos, por ejemplo, que la inteligencia militar, la inteligencia de la policía siguen enfocadas en las organizaciones en que hacen resistencia popular. Pero ¿resistencia popular a qué? Resistencia popular a que desalojan a un barrio, resistencia popular contra el proyecto de un acueducto y a otros proyectos que la comunidad no quiere. Curiosamente esos líderes son los que son asesinados por los grupos que ya no son “grupos paramilitares” sino “grupos delincuencia común”.

El asesinato de la luchadora social Alicia López Guisao

Una de las víctimas del neo paramilitarismo fue la líder y luchadora social en uno de esos barrios, Alicia López Guisao. Fue desplazada desde la región de Urabá a la Comuna 13 en la década de los 90´. Después se trasladó a otra zona en Antioquia, lideraba las luchas campesinas y volvió a la comuna para visitar un familiar y es asesinada de la misma agrupación que hace presencia ahí, relata Vallejo con tristeza en la voz.

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