lunes, septiembre 25, 2017

Proclama de los habitantes del Sur-Tunjuelo



“Pobladores Urbano Rurales de la Cuenca del Río Tunjuelo, de diferentes sitios de la ciudad y algunos de la Región, reunidos en Asamblea el día 08 de Julio del presente año en la Vereda Mochuelo Alto de la localidad de Ciudad Bolívar, deciden iniciar la Convocatoria a todos quienes habitan en la ciudad y la región a construir colectivamente el Paro Cívico desde el SUR, en el mes de Septiembre”.

|Por: Equipo Pedagógico Prepárese|

PARO DESDE EL SUR - TUNJUELO “NO ES UN PARO PARA LAS PRÓXIMAS ELECCIONES, ES UN PARO PARA LAS PRÓXIMAS GENERACIONES”

Desde el sur de la ciudad, desde donde cada mañana se prenden las “lucecitas en las lomas” como señal del despertar de hombres y mujeres que constituimos la base trabajadora de la ciudad, desde esos rincones donde el transporte no llega o el servicio es malo, donde la alegría es robada cada noche por la inseguridad y no hay derecho a enfermarse, pues el sistema de salud es todo un purgatorio; desde ese sur que también es norte, que rompe las barreras de los territorios y se construye allí donde está un trabajador honrado y explotado que se rebusca para vivir. Desde ese sur protegido por los cerros orientales, abuelos y defensores de Bakata, donde se encuentran suelos fértiles que a manos del campesinado capitalino aún produce un porcentaje significativo de alimento para la ciudad y donde el agua es un elemento vivo y relevante para el ordenamiento al contarse con ecosistemas únicos en el mundo como el Páramo de Sumapaz de donde nace el Río Tunjuelo, cuerpo hídrico que rompe las barreras administrativas de las localidades e invoca la memoria de los pueblos y su ordenamiento.

EQUIPO PEDAGÓGICO PREPARESE.

¡Desde ese sur! desde cada uno de los transmilenios en los que vamos atrapados, desde cada fila en la EPS para pedir una cita o solicitar medicamentos, desde donde se gestan las luchas contra la basura y se defiende la vida, donde se protege el páramo, los cerros, los bosques y las reservas; hacemos esta proclama de PARO DESDE EL SUR - CUENCA TUNJUELO que iniciara el 27 DE SEPTIEMBRE.

Invocamos no solo el paro desde el sur, sino desde la cuenca del Tunjuelo con el propósito de recobrar la importancia de este cuerpo hídrico en el ordenamiento del territorio, pues nuestros abuelos habitaron de manera armoniosa con él y a través de este se desarrollaron múltiples actividades económicas y espirituales para el sostenimiento de las comunidades y la pervivencia de muchas especies naturales y animales. Sin embargo hoy, el Tunjuelo también es visto a la luz de su potencial económico, pero por intereses privados que aprovechan sus aguas para el desarrollo de actividades mineras, para verter los lixiviados de las basuras o en aras de privatizar el recurso. Hoy, desde una apuesta alternativa de ordenamiento del territorio vemos al Tunjuelo como un elemento central en el ordenamiento y la gobernanza desde las comunidades.

Nos vamos al paro porque estamos cansados de la improvisación de quienes toman las decisiones y mal gobiernan, aquellos que privilegian proyectos de muerte para enriquecerse y han hecho del sur UN GRAN BASURERO donde se trasladas todas las problemáticas y se desarrollan las actividades que no quieren los poderosos al lado de sus casas. Es el caso del mal llamado “Relleno Sanitario de Doña Juana”, que ha sido el “Florero de llorente” de esta movilización. A Doña Juana entran cada día 7.000 toneladas de basura que se posan en territorios de Mochuelo Bajo y Alto (Zona rural de Ciudad Bolívar), generando problemáticas de malos olores, proliferación de roedores, moscas, enfermedades respiratorias y contaminación hídrica a causa del lixiviado que contamina el Río Tunjuelo.

La actual administración, que no es más que una continuidad de los intereses económicos y destructivos de la élite, pretende seguir con un modelo de basuras inviable, pues el relleno tiene licencia de funcionamiento hasta el 2022 y el alcalde ha proyectado su vida útil por 60 años más a través de la sobreutilización de las Zonas II y III; y la ampliación de la zona IV a través de la expropiación de predios ubicados en suelos fértiles pertenecientes a familias campesinas, haciendo uso de la fuerza y pasando por encima de las propuestas de vida de las comunidades.

La inviabilidad de este relleno es fáctica, a 30 años de su apertura ha presentado dos derrumbes, el primero el 27 de septiembre de 1997 donde el deslizamiento de un millón de toneladas afectó a 30 mil personas, 7 veredas y 902 barrios; y el segundo el 2 de octubre de 2015 donde se presentó el deslizamiento de 750 toneladas y la exposición de otras 6000 que afectaron a los barrios vecinos y con los malos olores a un buen perímetro de la zona sur.

Otro de los grandes basuras que nos han arrojado al sur de la ciudad han sido los Parques Minero Industriales (PMI) establecidos por el decreto 619 de 2000 y el 469 de 2003, que dispone estos en los territorios de Mochuelo, Usme y Tunjuelo como zonas para desarrollar la actividad minera de forma transitoria al interior de la ciudad haciendo de la riqueza de nuestras montañas y el subsuelo una condena. La minería en nuestras montañas surge como una actividad para construir la “gran ciudad” y como parte del fenómeno de asentamiento informal, creándose chircales que con el paso de los años se van convirtiendo en canteras y más adelante en PMI controlados por empresas trasnacionales como HOLCIM, CEMEX y de origen nacional como Fundación Santa fé de la arquidiócesis de Bogotá.

La minería en Bogotá a implicado el cambio del cauce del Río Tunjuelo y de algunos otros cuerpos hídricos, fenómenos de remoción de masas como el ocurrido en Altos de la Estancia, Ciudad Bolívar -el más grande Latinoamérica- donde entre el 2000 y el 2002 se generaron dos movimientos que arrasaron más de 800 viviendas, implicando la reubicación de 5.000 familias que habitaban en 73 hectáreas, cuyo costo fue de 300 mil millones que salen de los bolsillos de los contribuyentes; o el caso del Barrio Villa Jacky que en el 2009 desapareció por completo a causa de CEMEX. Como si fuera poco la actividad minera genera tan solo 0.21% de los empleos de la Sabana de Bogotá y produce regalías de tan solo el 1%; siendo más graves los daños sociales y ambientales que las retribuciones, si se tiene en cuenta que de allí extraen los materiales para construir la ciudad y otras regiones, por medio de procesos que transformaron las montañas que se veían verdes y con posibilidad de brindar agua, en huecos, polvo y desolación.

Por otro lado, correspondiendo a los intereses del capital, se ha generado un proceso de urbanización acelerada hacia las periferias, que altera el paisaje y los ecosistemas estratégicos, además de cambiar la vocación del suelo y transformar la construcción cultural del territorio. Un ejemplo de ello lo vemos con el Plan Zonal de Usme, que inició a principios de siglo en medio de la convulsión entre la alcaldía y la comunidad, pues se inició una intervención que alteró parte del territorio campesino y dejo proyectadas intervenciones en veredas como el Uval y la Requilina. Si bien el problema de la vivienda es un tema relevante, la propuesta de expansión urbana no es armónica con el ambiente ni las condiciones sociales y culturales, además tampoco se construye una propuesta de vivienda digna, sino que se habla de las viviendas de interés social cuyo diseño arquitectónico contempla los mínimos para la vida y no se dotan los sectores construidos con equipamientos, vías, ni infraestructura social para garantizar el derecho a la salud, la educación y el acceso a la cultura. Un ejemplo de esto son las Urbanizaciones de metrovivienda en Bosa o las de Ciudad Verde en el Municipio de Soacha.

Como si estos males no fueran suficientes, sobre nuestros territorios se posan lógicas de conflicto a partir de la presencia de actores armados ilegales y pandillas, que reforzados por la presencia de la policía y en algunos casos el ejército, ejercen un control militar y territorial sobre nuestros barrios con el propósito de mantener un manejo sobre los mercados de drogas, armas y el desarrollo de la vida misma. Esta alianza entre ejércitos privados y la fuerza pública hace que nos sintamos inseguros y que ratifiquemos la idea de que el Estado en el territorio sur, ve el interés común en manos de los que llevan la muerte y en particular en el bienestar de nosotros los ciudadanos. Estas lógicas pasan por encima del derecho de la vida misma, donde han sido mayoritariamente víctimas los jóvenes y los líderes sociales a través del exterminio social, que en el 2017 ha cobrado con varias vidas, sin contar con investigaciones ni reportes claros sobre las situaciones, buscando negar lo diferente, lo alternativo, lo que no se ajusta a pensar en que debemos vivir como nos toca.

A esto se le suma que muchos de quienes habitamos el sur, somos desplazados o hijos de desplazados por dinámicas del conflicto social y armado; llegamos de diferentes regiones del país buscando donde poder vivir sin miedo, zozobra, angustia, hambre y sin posibilidad de soñar una vida mejor, además llegamos en busca de sueños por construir, “campesinos ricos en nuestras regiones y mendigos en Bogotá”, esta construcción colectiva a partir de imaginarios regionalistas es lo que permite mencionar que somos una cultura hibridada, pero además el proceso de enraizarnos en las ciudades nos hace víctimas de la violencia que en parte ha promovido el Estado y al llegar a estos territorios con dinámicas tan complejas nos hemos visto revictimizados, condenados a vivir en un eterno macondo de violencia y dolor; sin políticas integrales para reparar la deuda social.

A demás de esto, los planeadores de la ciudad insisten en ponernos otras basuras, otros problemas con los que tenemos que convivir como lo son las curtiembres, las escombreras y mataderos que afectan con malos olores y contaminación en la cuenca baja del Tunjuelo; y en una acción contraria a la preservación de la vida se toman decisiones como las de alterar los cerros orientales, talar el bosque de Bavaria y destruir la reserva Thomas Van Der Hammen, pulmones y resguardos de diversidad biológica de la Ciudad.

Sin embargo aunque toda la BASURA llega al sur, nosotros, los habitantes de estos territorios, somos los que ponemos la fuerza de trabajo para la mayoría de actividades que se desarrollan en la capital y la sábana, muchos de nosotros que salimos de las zonas periféricas debemos recorrer largas distancias de una hora y media o dos horas para dirigirnos al territorio norte o a los centro donde se encuentran las empresas prestadoras de servicios o productoras, otro tanto salimos a esas mismas zonas o a las de afluencia a “rebuscarnos la vida” pues somos parte de ese 43,7 % de trabajadores informales que registra el DANE para el caso de Bogotá, dato que se desborda por la realidad.

De esta manera aunque vivimos en un sur destruido trabajamos en un norte distinto, para alimentar las arcas de grandes empresas; pareciendo así que nuestros días los vivimos en medio de dos paisajes, de dos ciudades que se construyen de manera diferente, donde cambia la noción de espacio, el paisaje, las calles y las avenidas; teniendo como principio ordenador las condiciones materiales de sus habitantes. Es decir, el dinero que tenemos en nuestro bolsillo determina que tan digno merecemos vivir y para quién debemos trabajar, dejándonos en un marco de vulneración de derechos.

Está divisiones claras que hacemos y evidenciamos desde el caminar, desde cada paso que realizamos en el día a día refuerza la idea de quiénes somos sur y donde estamos ubicados, pues similares son los problemas de movilidad en los barrios altos de San Cristóbal Norte que en Altos de la Estancia, el control militar se vive igual en Lisboa - Suba, que en el Barrio el Amparo - Kennedy, las luchas por el ambiente nos congregan tanto en la Van Der Hammen como en el Parque Ecológico Cerro seco, y los padecimientos sobre temas de salud y educación, son comunes para quienes habitamos estos sectores populares. Más aún, no sólo replanteamos la idea de sur, sino la del ordenamiento administrativo que tiene sus orígenes con la constitución de 1991 cuando se conforma el Distrito Capital y se establecen 20 localidades, dando un ordenamiento administrativo que no corresponde al orden geográfico, social y cultural del territorio, lo que decanta en una atención parcializada y fragmentada de parte del Estado de las problemáticas del territorio y las necesidades de sus pobladores. Insistimos en que el territorio debe ser ordenado por el agua, memoria de los pueblos y elemento estabilizador de las comunidades.

Estos argumentos, entre otros, hacen un contexto de nuestra movilización, del paro al que nos sumaremos el 27 de Septiembre las comunidades, los trabajadores, los estudiantes, madres, padres, abuelos, jóvenes y todos aquellos indignados e inconformes; una movilización que no es nueva, sino que es otro capítulo dentro de la agudización de las contradicciones, de las luchas que se levantan desde los sectores populares; es una invitación a volver a levantar las banderas y desempolvar la memoria de las acciones que construyeron nuestros barrios a través del trabajo colectivo y la exigibilidad, de traer la vieja consigna de “¡A las calles!” que invitó a la comunidad de Ciudad Bolívar a detonar el paro del 93 y a lograr grandes conquistas en términos de vivienda, servicios y derechos. En memoria de estas luchas, por el derecho a una ciudad para todos y por el pago de la deuda social pendiente seguimos caminando y tomándonos las calles ubicando de manera puntual las siguientes razones y exigencias:

·         Sur ordena Norte. Sobre la gobernanza y el pago de la deuda social y ambiental en nuestros territorios

La ciudad y particularmente el territorio sur, no puede seguir siendo ordenado por los intereses del mercado, no queremos más basura de ningún tipo, queremos un modelo de ordenamiento territorial diferente y alternativo, construido con las comunidades, que defienda los bienes comunes, los recursos estratégicos e incentive el diálogo urbano rural. A demás de esto queremos ser los hacedores de la política dentro de nuestros territorios, contando con la autonomía para proponer los planes y proyectos de vida, que sean avalados y apoyados presupuestalmente por el Estado, lo que implica hacer un cambio en el concepto de participación consultiva e ilusoria en los escenarios de participación mixtos (Comunidad - Estado) para pasar a una participación vinculante y decisoria.

Como parte de esas reivindicaciones las cuales hacen parte de las necesidades que se tienen en el sur Tunjuelo, se exige:

·         se hace urgente un Cambio en el modelo de gestión de residuos y modelo de aseo,
·         el Pago de la deuda social y ambiental de las comunidades que han sido víctimas a causa de enfermedades o afecciones físicas y/o psicológicas por el Relleno Sanitario y los Parque Minero Industrial.
·         hacer revisión y ajuste concertado con las comunidades a través de una mesa de trabajo del Acuerdo 12 de 1994 y del 13 de 2000,
·         ampliar las funciones de los CTPD y los CPL respectivamente, especialmente en lo referido a la participación para que su carácter deje de ser consultivo y se haga vinculante.
·         la protección del territorio campesino, y respeto al uso y vocación del suelo de la zona rural.

También corresponde a este paro recordar y tener en cuenta que el 11 de Abril del año en curso, la Administración del Distrito Capital en cabeza de la UAESP, tomó la decisión unilateral e inconsulta, de suspender el pago directo de la tarifa vía planillas y condicionarlo de ahí en adelante a la suscripción ante la Superintendencia de Servicios Públicos, sin tener en cuenta que más de la mitad de las organizaciones de recicladores de oficio y una mayoría de los recicladores independientes aún no organizados, no cuentan con las condiciones efectivas y concretas para asumir las obligaciones que se desprenden de dicha suscripción en tanto prestadores formales del servicio de aprovechamiento y que, por otra parte, no están dispuestos a dar su aprobación y sometimiento ante una regulación que les condena a verse arrollados por los grandes empresarios industriales de la basura, en un esquema de libre competencia que, desde todo punto de vista, desconoce los principios, orientaciones, y ordenes concretas de la Corte Constitucional en la materia, profundizando en las problemáticas ambientales del sur, por esto, como organizaciones de recicladores de Bogotá exigimos :

·         Un Sistema de Aseo para Bogotá de aprovechamiento regulado en su operación como servicio diferenciado de colecta pública y disposición final de reciclables de una manera cierta y segura, con exclusividad dentro de un área geográfica cierta y por un período de tiempo determinado.
·         Que se mantenga la exclusividad para los recicladores de oficio como prestadores naturales del aprovechamiento,
·         Que sea un sistema de aseo que reduzca las tarifas a los usuarios y no contamine,

·         Que se Incluya la infraestructura y tecnologías para el aprovechamiento afecto al servicio público de aseo y cumpla con acuerdos de corresponsabilidad firmados con las organizaciones recicladoras.

·         Derechos humanos, Derechos sociales y bienes comunes. Sobre la productividad, el cooperativismo, hábitat popular y las garantías para vivir dignamente en nuestros territorios

Los habitantes del territorio sur somos ciudadanos que merecemos la garantía plena y digna de nuestros derechos, para lo cual es preciso contar con propuestas de trabajo formal, decente y además alternativo, que potencie nuestros procesos comunitarios y los fortalezca, que mejore nuestras condiciones de vida, así como las de los espacios que habitamos, y que al habitar este territorio no nos condene a la mendicidad, a la angustia y sobre todo al silencio, VERDAD, JUSTICIA, REPARACIÓN Y MEDIADAS DE NO REPETICIÓN para las diferentes problemáticas que se tejen a las espaldas de las comunidad. Defendemos los derechos humanos, la vida y el territorio:

·         Porque nos asiste el DERECHO a luchar, construir un presente y un futuro de DIGNIDAD, BUEN VIVIR Y FELICIDAD en nuestro Territorio, el cual ha sido mancillado y expoliado tradicionalmente por el poder y sus gobernantes.
·         Porque nuestro trabajo de más de tres millones de pobladores mueve esta ciudad.
·         Porque desde este SUR, han salido gran parte de los materiales que han construido esta ciudad.
·         Porque este nuestro SUR ha sido utilizado para enterrar las basuras, producidas por un modelo de consumo cada día más voraz y absurdo.
·         Porque cada día el SUR es condenado por el modelo económico, a vivir en el caos y desorden y nos venden la idea que lo van a ordenar, a través de sus planes técnicos (POT).
·         Porque por nuestros territorios cada día, transitan las riquezas del país y a nosotros solo nos queda una enorme nube de basura y una contaminación creciente de la VIDA.
·         Porque somos una reserva de agua y aire para la Región.
·         Porque hemos venido aprendiendo, que somos solamente una especie más y que por tanto debemos vivir en armonía con la Naturaleza.
·         Porque en fin nos mamamos de ser tratados como ciudadanos de segunda y tercera y nos negamos a seguir siendo pobres.

Y en este sentido exigimos:

·         Verdad, para aclarar porque se mira al sur, como opción para las basuras,
·         Justicia que se encuentren a los culpables que tiene históricamente al sur condenado a la miseria,
·         reparación, que el sur sea reparado integralmente por el modelo que se ha implementado desde los primeros gobernantes y se nos garantice una vida digna, donde la felicidad sea un derecho, medidas de no repetición, que se concerté con las comunidad – que se realizasen consultas previas- para cualquier cambio que se vaya a realizar en los territorios del sur Tunjuelo para que a partir de las memorias de la comunidades no se vuelvan a cometer los mismos errores y nos lleven de nuevo a la zozobra y desesperanza.
·         Transporte en las partes altas de la montaña y en todo el territorio sur, garantizando: interconexión, vías, acceso y sistema multimodal.
·         Revisión de las exigencias de las comunidades y desarrollar una mesa de trabajo sobre el tema de Infraestructura (Agua, alcantarillado, vías, equipamiento social, espacios comunitarios)
·         Fortalecer una política pública que garantice la seguridad social para los habitantes del sur.
·         Promover planes, proyectos y programas, concertados, desarrollados y evaluados por la comunidad, tendientes a incentivar la seguridad y soberanía alimentaria.
·         Que el Estado y el gobierno distrital, genere incentivos y financie empresa colectivas y comunitarias son propuestas viables para seguir aportando en la construcción de la cuenca del Tunjuelo desde un enfoque endógeno, sistémico y sostenible.
·         Que el Estado y el gobierno distrital, genere incentivos y financie escuelas populares y proyectos de alfabetización comunitarias, manejadas por las comunidades.
·         Construir escenarios culturales y promover una co-administración pública comunitaria.
·         Intervenir y proteger el territorio de manera integral de los grupos ilegales y del micro- tráfico, es el deber ser de los gobernantes.
·         Cobertura en salud las 24 horas en las UPAs y UBAs, acceso y garantía de la atención integral, mejoramiento y fortalecimiento de la Infraestructura y contar con el personal idóneo y calificado para atender digna e integralmente a la población.
·         Salud pública. Prevenir, fortalecer y realizar seguimiento, evaluación y análisis de la situación en salud, así mismo como el control de riesgos y daños, además la promoción de la Salud, con énfasis en enfermedades no transmisibles.
·         Atención, con enfoque diferencial y permanente en salud
·         Cobertura, acceso, calidad, permanencia y gratuidad en -primera infancia, infancia, educación superior, alfabetización-
·         Enfoque diferencial, multiculturalidad en la práctica educativa es un derecho.
·         Fortalecer la relación escuela comunidad- entornos, revisión de PEI y ajustarlos a la necesidad de las comunidad, permite construir lugares seguros y para soñar.
·         Garantías de empleo; fábricas y estabilidad, Oferta de empleo debe ser suficiente para los perfiles laborales que existe en la localidad
·         Una mesa de concertación con las personas que están en la Informalidad y empleabilidad – para revisar entre otros temas la seguridad social
·         Fortalecer la productividad- comercio medio y grande plataformas, pequeñas economías, Plazas de mercado garantizarían la economía local.
·         Respeto y cumplimiento a las exigencias realizadas por las comunidades desde las diferentes instancias de participación local, Consejo local de Planeación a través
·         de los encuentros ciudadanos, Consejo de jóvenes, mesa de mujeres, de víctimas, Organizaciones populares de vivienda, y demás escenarios que han construido sus propuestas y planes de vida resignificarían la vida.
·         Acceso a la Justicia y respeto a la vida. Sobre la garantía de derechos para una convivencia segura en nuestros territorios

Los habitantes del territorio sur denunciamos que por muchos años el gobierno ha estado ausente a nuestras necesidades y que por ende el acceso a la justicia ha sido restringido, al igual que las leyes de la muerte que se instauran en los territorios amenazan nuestras vidas, especialmente la de los jóvenes y los líderes sociales a través de la estigmatización, el control territorial y militar por parte de grupos armados legales e ilegales y las leyes de seguridad con un enfoque policivo.

Porque rechazamos el asesinato en la localidad exigimos.

·         Fortalecer y extender en las diferentes upz el acceso a la Justicia formal, justicia comunitaria (jueces de paz y conciliadores en equidad) y justicia restaurativa-
·         Articulación efectiva entre la justicia formal y justicia comunitaria
·         Atacar con programas reales y concretos la violencia de género –Feminicidios…..desde las propias necesidades de las mujeres y sus familias.
·         Garantizar la Verdad, justicia, reparación y medidas de no repetición, para los actos ocurridos en la localidad frente a asesinatos de jóvenes, amenazas a líderes, generación del miedo para las comunidades y demás problemáticas que han ocasionado la violación al derecho a la vida y aun vida digna.
·         Atención integral a todas las poblaciones que habitan esta localidad desde la concertación con las diferentes instancias de participación local.

Son bienvenidos todos aquellos procesos sociales, Colectivos, grupos de trabajo, estudio, todos los hombres y mujeres que tengamos Voluntad de trabajar por un presente de Dignidad, Bien estar y Felicidad, la apuesta es de transformación, se trata de construir un nuevo Pensamiento, una nueva forma de relacionarnos, no debemos confundirla, con una tarea electorera o de campaña politiquera.

La apuesta es de transformación, se trata de construir un nuevo Pensamiento, una nueva forma de relacionarnos, recuperar nuestra cuenca del Tunjuelo con cumplimiento y garantías para todos y todas y así construir un territorio de vida.