martes, octubre 24, 2017

¿Resolviendo la crisis o conspirando contra Venezuela?



| Por: Sergio González / Alternativa Latinoamericana |


"Canadá ha asumido un papel de liderazgo en el tratamiento de la crisis en Venezuela, en cooperación con otros países de la región. Junto con nuestros socios de ideas afines, continuaremos aumentando la presión sobre el régimen de Maduro. Nuestro objetivo es claro: una solución pacífica a la crisis y la restauración de la democracia y los derechos humanos para todos los venezolanos".  Chrystia Freeland, Ministra de Asuntos Exteriores de Canadá

El próximo 26 de Octubre Canadá será sede de otra reunión del llamado “Grupo de Lima” formado por gobiernos con un gran historial de violaciones a los derechos humanos, terrorismo de estado, desapariciones forzadas, tortura, y asesinatos tanto selectivos como en masas, entre estos países se encuentran Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucia. Estos países antes señalados son los que están preocupados por los derechos humanos y la democracia en Venezuela y su misión es restaurar la democracia en el país Bolivariano.

Además de esta reunión se ha organizado un evento en la Escuela Munk de Asuntos Globales (Munk school of global affairs) de la universidad de Toronto. El evento titulado “resolviendo la crisis de Venezuela”.

Recientemente el gobierno de la república Bolivariana de Venezuela llamó a consultas a su embajador en Canadá Wilmer Barrientos tras la sistemática injerencia del gobierno de Justin Trudeau en los asuntos de Venezuela

Poco después de su victoria electoral en 2015, Justin Trudeau declaró: "Hemos vuelto". Fue un mensaje para tranquilizar y reivindicar a aquellos que "temían que Canadá (haya) perdido su voz compasiva y constructiva en el mundo". Pero de vuelta ¿a qué?

Entre otras cosas, entusiasmo por las Naciones Unidas y sus operaciones de mantenimiento de la paz y la democracia en el mundo. La verdad que esa figura de Canadá compasivo nunca existió más que en la prensa corporativa canadiense, de hecho Canadá siempre ha participado en agresiones militares o golpes de estado y en la historia más reciente, Corea, Serbia, Irak, Libia, Siria, Afganistán, Haití.

Nunca está demás decir cuáles han sido los resultados de esas misiones “humanitarias” para restaurar la democracia y el respeto a los derechos humanos en países que no cumplen con esas normas.

Dos agentes de la policía provincial de Quebec se jubilaron recientemente antes de que pudieran ser sometidos a audiencias disciplinarias internas sobre presunta conducta sexual inapropiada durante una misión de mantenimiento de la paz en Haití. Estos no son los únicos casos que involucran acusaciones contra canadienses, y son parte de un contexto más amplio de impunidad que contamina las operaciones de paz de la ONU en varios países, donde las fuerzas de paz han sido acusadas de perpetrar abusos ellos mismos, o ignorar horribles crímenes bajo sus narices.

Durante la misión de mantenimiento de paz de 1993 en Belet Huen, Somalia, soldados canadienses capturaron a los empobrecidos somalíes que supuestamente robaron alimentos y suministros del campamento militar canadiense. Los cautivos fueron golpeados, torturados y humillados públicamente. La mayoría de las víctimas eran niños, muchos de los cuales estaban atados unos a otros alrededor de publicaciones en la calle, con los ojos vendados y dejados al lado de letreros que decían 'ladrón' para que todos los transeúntes pudieran verlos. El 4 de marzo del mismo año, dos somalíes recibieron disparos en la espalda por parte de soldados canadienses, uno fatalmente. En lo que se conoció como el "Somalia Affair", Shidane Arone, de 16 años, fue torturado en el transcurso de una noche entera antes de ser asesinado por soldados canadienses apenas dos semanas después del tiroteo. Seis somalíes fueron asesinados en total. Posteriormente se descubrieron una serie de impactantes "fotos de trofeos" de los detenidos, que a menudo mostraban a niños detenidos siendo degradados por miembros del Regimiento Aerotransportado de Canadá.

De vuelta a qué?

"Estamos de vuelta" en una clara alusión a su predecesor el conservador Stephen Harper, quien llevo la imagen de Canadá a sus niveles más bajos de su historia.  De vuelta a qué? La respuesta es simple “estamos de vuelta” para seguir atacando y conspirando contra otros países.  No hay ninguna diferencia entre el liberal Justin Trudeau  Stephen Harper.

Lo más interesante es que el evento organizado por la Escuela Munk de Asuntos Globales (Munk school of global affairs) de la Universidad de Toronto, está organizado y patrocinado tanto por el gobierno canadiense como instituciones empresariales y financieras con un largo récord en violaciones a los derechos humanos.

Entre los conferencistas se encuentra la propia ministra de relaciones exteriores Chrystia Freeland, anticomunista y nieta de Mykhailo Khomiak un ucraniano, quien fue el editor en jefe de un periódico pro nazi en idioma ucraniano llamado Krakivs'ki visti.

Kenneth Franke presidente del consejo canadiense para las américas (Canadian Council for the Americas) El CCA es el principal vínculo del sector privado entre Canadá, América Latina y el Caribe. Algunos de sus miembros BARRICK GOLD, GOLDCORP, SCOTIABANK

También participará la ex fiscal venezolana Luisa Ortega, aquí bien cabe el dicho “dime con quién andas y te diré quién eres”.  Un ejemplo más de cómo la CIA ha infiltrado, partidos políticos, sindicatos, ONG’s.

Global affairs Canadá, es la versión canadiense de la NED, USAID, que usan sus misiones “humanitarias” para intervenir en otros países

La escuela Munk patrocinadora y organizadora del evento fue fundada gracias a la “generosidad” de Peter y Melanie Munk son dos de los mejores filántropos de Canadá. Su generosidad con la Universidad de Toronto excede los $ 51 millones, incluyendo una donación histórica en 2010 de $ 35 millones, el “regalo” individual más grande de un individuo en la historia de la universidad en ese momento, para crear la Escuela Munk de Asuntos Globales.

Peter Munk es el fundador y presidente emérito de Barrick Gold Corporation, el mayor productor de oro del mundo. Nació en Hungría y se graduó de la Universidad de Toronto en 1952. Hay que recordar que la generosidad de Barrick Gold, viene teñida de sangre de cientos de asesinatos, despojo, contaminación, destrucción en América Latina y el mundo.

Son estos los que buscan una solución a la crisis de Venezuela?