sábado, noviembre 25, 2017

El Profesor Ashanti y los “vendidos” estudiantes de UNALMED



Para qué iban los neoliberales a acabar la U Pública, si pueden poner a sus estudiantes a que defiendan los intereses de las multinacionales.


| Por: Isauro Yosa / Con La Oreja Roja |
  
Oswaldo Ordóñez es profesor de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional Sede Medellín y combina su labor docente de una institución pública con la defensa los intereses de empresas mineras como Mineros SA., Minera Quebradona, Drummond y desde luego Anglo Gold Ashanti (Ver imagen – Nótese el logo de la AGA en el tablero y los sofismas en la pantalla para embaucar campesinos, una belleza) 

El profesor Ashanti es experto en lobby minero, sus actividades le generan beneficios económicos a través de los contratos (ver) que establece la UN Sede Medellín con empresas mineras, principalmente la AGA, por cuarenta milloncitos.

Su labor docente y lobista se caracteriza por la estigmatización de los ambientalistas (ver video de Semana más adelante) difundiendo propaganda que los etiqueta como “yihadistas”, demonización que en Colombia ha significado una condena a muerte para todos aquellos que defienden causas impopulares.

Su lenguaje es muy similar al utilizado en cualquier panfleto de las Águilas Negras y se refiere a los ambientalistas como: “hippies y “vagos”. Lo engañoso del discurso del profesor Ashanti va más allá, pues además de señalar como fanáticos a quienes defendemos la vida (y por ello todas las condiciones necesarias para que esta tenga lugar), oculta su propio dogmatismo neoliberal, cuando repite el sofisma de “no podemos vivir sin minería” como si la minería que practican las multinacionales en los países colonizados haya tenido alguna vez por objeto satisfacer las necesidades humanas y no los intereses de sus accionistas.

El 28 de junio de 2016 en el programa Semana en Vivo, el profesor de la Anglo Gold hizo una feroz defensa de la actividad de las multinacionales mineras y atacó la posibilidad de una consulta popular para decidir sobre proyectos de esta naturaleza en la ciudad de Ibagué.

En su discurso, evitó referirse al problema del grado de participación que tienen los pobladores locales e incluso la economía nacional en el lucrativo negocio minero, por no mencionar el problema de la soberanía de las comunidades respecto del territorio que habitan y por lo tanto sobre sus propias vidas.

El profesor Ordóñez no solo desconoció su fundamentalismo de libre mercado, sino que afirmó: “yo ni amo ni odio la minería, la necesito” (ver video: 8:15). Lo que no queda claro es si al afirmar que “la necesita” se refiere a los dividendos que recibe por su agresiva defensa de la explotación minera o a que consume productos fabricados a partir de materias primas provenientes de ella, como la mayoría de la población.

En cualquier caso, de muy mala gana ha de recibir los beneficios económicos que percibe de la misma, sea como docente, sea de su virulento activismo pro- multinacionales, o lo que resulta más indigno aún: de la combinación de ambas.

En mi columna pasada sobre este particular hice evidente la penetración de agentes neoliberales e incluso fascistas en la UN Sede Medellín y la pasividad/ complicidad de los estudiantes, como se verá a continuación.

En un hecho vergonzoso fechado en julio 30 de 2017 y en medio del conflicto aún irresuelto entre la Anglo Gold Ashanti y los habitantes de Jericó Antioquia, estudiantes de la UN Sede Medellín salieron a marchar a favor de la empresa; no ha leído usted mal, los estudiantes de la Universidad Nacional Sede Medellín, en particular de la  Facultad de Minas, salieron a defender los interés de una multinacional, disfrazados estos claro del eufemismo de “minería bien hecha”, estaban cuidado la cuchara, a costa de la vida de otros.

Lleva esto a pensar que en esta facultad se educa para servir al interés privado, antes que al colectivo. “Fuera vendidos” gritaban estupefactos los habitantes de Jericó, (aquí la prueba). Se equivocaron los mamertos (¿o tal vez tenían razón?), para qué iban los neoliberales a acabar la U Pública, si pueden poner a sus estudiantes (pagados por el Estado) a que defiendan los intereses de las multinacionales.

No son estas, al parecer, las únicas andanzas del Profesor Ashanti. El movimiento Ríos Vivos, organización dedicada a la defensa de las comunidades desplazadas por la explotación minera y obras de infraestructura que destruyen ecosistemas ligados a los ríos de Colombia, ha denunciado el activismo antiecologista de Oswaldo Ordóñez en el proyecto Hidroituango, donde al menos 100 familias han sido desplazas violentamente para la construcción de una hidroeléctrica por EPM, afirma Ríos Vivos, exponiendo un intercambio entre el docente agente de la Anglo Gold y otro catedrático:

“Este profesor de la Universidad Nacional emite esta opinión sin contar que sus recorridos por el Cañón del Cauca han estado pagados en pare por EPM. La envía a un gran número de correos de académicos y recibe respuesta de otro profesor y también geólogo de la misma universidad.  Publicamos el intercambio para evidenciar las distintas posturas desde las mismas áreas de conocimiento frente al mismo tema”.  (ver publicación y respaldo).

En otras palabras y siguiendo la línea del docente que responde, el señor Ordóñez podría dar una cátedra sobre los principios de la propaganda de Goebbels en el departamento de Ciencia Política.

La Universidad Nacional Sede Medellín respondió a mis críticas expuestas en mi columna pasada sobre este tema con un comunicado panfletario en que no desmiente nada de lo afirmado. Para las directivas de la Sede Medellín el pensamiento crítico equivale a “comentarios malintencionados”, eso explica  el estado de enajenación de su estudiantado. Una de mis afirmaciones, en la cual me sostengo, es que dicha universidad ha actuado como agente publicitario de la Anglo Gold Ashanti, a lo que sumo la siguiente prueba, un acuerdo entre la AGA y UNALMED por el cual la segunda brinda “capacitación a periodistas”, (ver convenio).

¿Por qué la AGA confía lo suficiente en esta universidad  como para entregarle sus relaciones públicas? ¿Lo haría acaso si aquella tuviera alguna postura crítica frente a la  multinacional minera? ¿Está la UN lavando la imagen de la empresa o entrenando periodistas para que lo hagan? Ojala no me respondan con otro flojo comunicado.

Ningún representante u organización estudiantil se ha  pronunciado sobre este tema, aun así, lo aquí referido es a la vez un llamado a que los estudiantes cumplan en la universidad pública la labor histórica que les ha sido legada: la defensa de aquello sólo existe gracias a las luchas de quienes  antes estuvieron allí, entendieron su responsabilidad y hasta dieron su vida por ello.