miércoles, enero 10, 2018

Es la hora de repensar nuestras acciones, formas y dinámicas, para avanzar en nuestras luchas



Este modelo de lo que se ha dado en llamar desarrollo para América Latina es un contrasentido, viene destruyendo la naturaleza, su variedad biológica, agotado el agua, la diversidad cultural, lógicas alimenticias y de relacionamiento de las comunidades étnicas y campesinas ahora urbanas.

Entrevista de Radio Kavilando a Raul Zibechi (Uruguay) y Julian Villa (Colombia) en el marco del I Encuentro de comunidades afectadas por el desarrollo, realizada en Medellin, el 5 y 6 de diciembre.

El proceso de paz (como lo concibe el Estado), profundiza el modelo extractivsta en la ciudad y el campo, el proceso de paz, a mi modo de ver, busca liberar espacios de la naturaleza, facilita un modelo de apropiación del agua, la tierra, para fines de acumulación del capital de pocos, es un modelo especulativo, convierte la naturaleza en mercancía, y es otra forma de Guerra, los Zapatistas lo llaman Cuarta Guerra Mundial.  Esto por un lado, si se quiere negativo.

Por otro lado, la cultura política tradicional caudillista, patriarcal, vertical, ese modelo iglesia, partido, sindicatos, Estado, se está liberando; esta cultura política que viene de la colonia que se revivió en la República y que la guerra la sostuvo con fuerza, ahora se está resquebrajando, esta cultura la sostenía la derecha pero también la izquierda.

El capital se encuentra en una etapa compleja, altamente perversa, ella se vale de la criminalidad como forma de control al mismo tiempo que se presenta con un profundo discurso y amigable de defensor del medio ambiente, salvador de la pobreza, abanderado de los derechos humanos, etc. es un capital que se presenta cual hidra, con múltiples caras, por eso es muy importante estar alerta.

Vale anotar que, esta realidad global perversa, baja hasta los territorios, transforma las lógicas productivas propias, el valor de los alimentos que se producen como la yuca, el plátano, lleva a la quiebra a los pobladores locales, acaba con la variedad biológica, con la memoria alimenticia, con los saberes, con la diversidad cultural, todo, para facilitar el ingreso del capital internacional.

y que ésta realidad que llega a lo local de manera devastadora como modelo, se replica por toda América Latina.

Esta forma de capitalismo no solo está fuera, está en cada uno de nosotros, en lo que deseamos realmente, en el fondo de nuestras búsquedas que en últimas, no son búsquedas reales nuestras, este, es un asunto mucho más complejo y de fondo.

Pero aún y esta gran crisis, muchas comunidades se vienen organizando bajo otras lógicas y categorías, un conjunto de actividades que se vienen realizando y haciendo frente a esta contundente realidad.

Es por ellos que, este momento del capital nos pone realmente un reto profundamente Ético que implica repensarse, rehacerse.

Esta nueva realidad, ha generado nuevos procesos, de hecho, ahora vemos una formas organizativas más autónomas que no dependen de caudillos, mas horizontales, mas locales que no dependen de partidos, de iglesias, etc.. En este cambio por aportan mucho las comunidades indígenas,

En estas nuevas construcciones sociales la naturaleza se ve como otro “sujeto” y se retoma lo espiritual, lo profundamente humano.

ESCUCHAR ENTREVISTA CON RAUL ZIBECHI Y JULLIAN VILLA. COMPLETA AQUI

Emergen así, otras formas organizativas y nuevos sujetos.

Se puede trabajar hoy, sin tener una táctica y una estrategia fijas, ella es dinámica, está en constante movimiento, se basa en la confianza, en la fe que las cosas pueden ser diferentes.

Estas formas emergentes son flexibles, ágiles, no se circunscriben a la rigidez de los partidos, avanza a su propia velocidad.

Es hora hoy, de repensarnos, repensar nuestras luchas, formas organizativas, estrategias para seguir avanzando en estos procesos de resistencia y de construcción.

Hoy tenemos más claro que es lo que no queremos, ya sabemos qué caminos son pantanosos, como los partidos políticos, sindicatos, iglesias, lógicas caudillistas, dinámicas centralizadas, etc.

Menos claro tenemos la ruta y el punto de llegada, y eso es lo debemos ir construyendo juntos, buscar “hilar soluciones”, rutas, dinámicas.

Prueba de estas luchas y estas otras formas organizativas fue el encentro que se realizó en Medellín: “I Encuentro de comunidades afectadas por el Desarrollo” que reunió el pasado 5 y 6 de diciembre, en la Universidad de San Buenaventura, diversos grupos autónomos buscando articularse sin centro, a modo de red en una lucha por otras sociedades diferentes humanas, fraternas, justas, en equilibrio con la naturaleza.

Junio 2018 en el Departamento del Cauca, en territorio indígena será el II Encuentro de comunidades afectadas por el desarrollo para seguir avanzando en estas luchas.