domingo, enero 21, 2018

Robledo y el MOIR, otra vez contra la Izquierda



Su supuesta ‘táctica revolucionaria’, además de destruir el POLO DEMOCRATICO, consistía finalmente, de mano del fajardismo, en hacerse a un lugar a la sombra de la ‘burguesía nacional’ paisa y urabeña y de los sectores más reaccionarios de la derecha colombiana y transnacional.   

| Por: Autonomía Popular* |
      
Para nadie es un secreto, a estas alturas, que el fajardismo es la derecha neoliberal maquillada, funcional a ciertas necesidades de la coyuntura actual. Nada debería sorprendernos cuando de la derecha colombiana se trata, la más inescrupulosa, biliosa e inmoral… la más artificiosa…

Pero sí debe ponerse en evidencia el papel cumplido por el grupo encabezado por Robledo, pues luego de haber conseguido uno de sus objetivos: apoderarse a través de complicidades y maniobras fraudulentas del nombre y del aparato de dirección del Polo Democrático, pretende con su retórica seudo izquierdista continuar apareciendo como el vocero más calificado y ‘consecuente’ de la Izquierda y de los sectores populares del país.
  
Dividir el Polo Democrático, ‘macartizar’ a la izquierda, sumarse al coro de calumnias e insultos a la insurgencia y al levantamiento armado campesino y popular, para terminar entregando en bandeja de plata los remanentes del único Partido legal importante de la última década, de la izquierda colombiana, a la derecha fajardista, esa es su gran ‘hazaña’…   

El proyecto del Polo Democrático está liquidado histórica y políticamente. Robledo lo ha llevado a su fin. Aunque sobreviva en la próxima coyuntura electoral, no será precisamente como Polo Democrático sino a lo sumo como residuo ‘MOIR’, pues las otras ‘tendencias’ y grupos minoritarios que lo acompañan (que prefirieron unas curules inanes a los principios), dan muestras de desintegrase aceleradamente…  

Después de medio siglo parece sorprendente que todavía haya quien le de credibilidad al MOIR a pesar de la tortuosa y adulterada trama que ha representado. Desde la década de los 60’s en que aparecía como ‘maoísta’ y ultraizquierdista (situación a la que nunca jamás ha vuelto a referirse), la aludida agrupación al parecer se propuso como misión provocar permanentemente la división de la Izquierda… ha sido su ‘objetivo’ político, voluntariamente asumido.        

Ciertamente parece inexplicable que semejante grupo exista todavía, pero es todavía más incomprensible que otros grupos y organizaciones de izquierda sigan considerándolo como de ‘izquierda’, y que recurrentemente lo convoquen, le abran espacios y contribuyan a prolongar la farsa, que en numerosas ocasiones ha derivado en tragedia.         

Los crímenes de la derecha son atribuibles también a la complicidad de quienes han optado por el ‘colaboracionismo’ de clase… a quienes aseguran que ‘ya no hay más izquierda’, a quienes culpan de la ‘violencia’ a la izquierda y nunca mencionan y ni siquiera reconocen que la ‘violencia’ la han desencadenado desde arriba, desde siempre, el ‘establecimiento’, la ‘élite’ dirigente, las clases y fracciones de clase con las que el MOIR se alía actualmente… supuestamente, porque ‘hay que voltear la página’…         

…Violencia brutal, insania de la violencia, violencia inmisericorde contra el pueblo… envilecimiento de la nación… El 90% de los crímenes son responsabilidad de esas clases dirigentes (terratenientes y grandes grupos económicos, subordinadas a intereses extranjeros), de sus partidos, de su estado, de su ejército, de sus mercenarios, de sus bandas sicariales y paramilitares... justificados por sus medios de comunicación… La ordalía que ha ocurrido en Colombia, la sombra de la muerte que ha cubierto sus campos, sus montañas, sus ciudades, no tiene parangón en América Latina… el despojo, la persecución, las violaciones, las incineraciones, las ‘casas de pique’… la impunidad, la injusticia sin fin… … Crímenes sin nombre que se siguen sucediendo… y no oímos al MOIR, a su jefe Robledo y a su candidato Fajardo, decir ni una palabra… 

Al parecer les preocupa más la ‘corrupción’, uno apenas de los síntomas de la descomposición, que la descomposición misma… Se crispan por los cheques (los propios y los ajenos), las monedas falsas y los ingentes negocios de la crápula corrupta del país… lo que solo muestra su impostura, su charlatanería, como método para escamotear las realidades, su mentalidad de tenderos y fariseos… Pueden estar seguros que una revolución popular de verdad le pondrá fin de tajo a esos fenómenos…

No creemos que esto sea parte de la esquizofrenia nacional… siempre hay una razón política de fondo… nada pasa por casualidad… hay unos responsables y deberán dar cuenta ‘histórica’ de sus actuaciones…      

El pequeño grupo ha causado bastante daño… al parecer ha cumplido parte del trabajo que se propuso (¿o que alguien le encomendó?)… pero no alcanza a ser una ‘quinta columna’ en la izquierda… Los procesos sociales, los procesos históricos, no pueden detenerse simplemente por la acción de un puñado de  saboteadores…     

Al dividirla, el MOIR contribuirá a la derrota electoral de la Izquierda –así sea coyuntural y transitoria-, y se darán por bien servidos por ello… con una secuela sin embargo, en esta ocasión, así sea menor, su puesta en evidencia y su desaparición incontestable como grupo con rótulo de Izquierda.     

Mientras tanto, definida la primera vuelta, según previsiones probables, con Vargas Lleras y Fajardo como contendores… puede ocurrir una de dos cosas:   

Una: el candidato del MOIR, con el apoyo desembozado del ‘uribismo’ más avieso (que no termina por tener un candidato ‘viable’… por lo que no se debe extrañar su inclinación hacia el fajardismo al que le unen afinidades inocultables)… gana las elecciones… entonces, por primera y seguramente única vez, el MOIR tendrá… un ministro…     

Dos: el candidato Fajardo… con el apoyo del santismo-gavirismo (en una fórmula De la Calle/Fajardo o Fajardo/De la Calle, -¿y del ‘centro-izquierda’?-)… … ironías de la vida… gana las elecciones… (¿Podrá asimilar Robledo ese evento… o, se ‘suicidará’ simplemente antes, como parte de la farsa?)... el MOIR quedará por fuera de todo escenario…     
           
Queremos decir que el Sr. Fajardo, sin postularse al mejor postor de una de esas dos corrientes: el ‘uribismo’ o el ‘santismo’, no tendrá ningún ‘chance’… y se puede tener la certeza de que lo hará llegado el momento… (¿Alguien cree seriamente en la ‘tercería’ de Fajardo?)… el MOIR entonces sólo habrá servido de comodín…        
   
En esta ficción no se considera para nada el otro sector de la derecha (la ‘lumpen-burguesía’) Vargasllerista… hacia el que se deslizan apresuradamente los oportunistas y avivatos de siempre tanto ‘uribistas’ como ‘santistas’ y otros, y que será, al final, el sector al que se terminará ayudando oblicua y objetivamente -en ese juego triangular-, a ganar las elecciones…  Contrariamente a lo que se proclama, el MOIR contribuirá (¿sin proponérselo?)… a ‘coronar’ al peor político de la centuria (y al más ruin): Vargas Lleras… La recompensa será… un secreto insondable…   

Y no hablamos de Petro, a quien Robledo odia ‘cordialmente’… (como odia a Clara López, a Aída Avella, a Piedad Córdoba, a todo líder social y popular que se destaque medianamente, a las FARC obviamente, al ELN, etc.)… su convencimiento más profundo no está lejos de considerar, como lo planteara algún columnista, que la carta más probable de la izquierda es el único candidato que no será Presidente… ni, en su sentir, lo será ninguna otra carta de la izquierda… pues, el ‘establecimiento’, la ‘oligarquía’, ‘no lo tolerará nunca’… ni el MOIR tampoco… (???)

Irrisorio papel el del MOIR y su jefe… el parto de los montes… tanto ruido para nada… para dar a luz un ratón… o una rata  !! …     
                                            
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(*) Editorial publicada en el Boletín de Opinión Política, Enero 2018  – N 1