martes, enero 02, 2018

¿Saldrán 3 millones de venezolanos hacia Colombia?



| Por: Horacio Duque / Aporrea |

Es fuerte el impacto ocasionado por la presencia de miles de venezolanos en muchas de las ciudades y regiones colombianas. 


En gran medida la explicación de tal reacción puede encontrarse en la débil presencia de extranjeros a lo largo de la historia colombiana. Por años se ha considerado este país como el “Tíbet Suramericano” por su rechazo a las migraciones de personas procedentes de otras naciones. Cosa que no sucede con Argentina, Brasil y Venezuela, esta última receptora de importantes grupos procedentes de Italia, Portugal y Colombia. Durante las últimas décadas a Venezuela han llegado gigantescas olas de colombianos, casi 7 millones, como consecuencia de la violencia, la pobreza y el desplazamiento forzado adelantado por los grupos paramilitares asociados con los aparatos armados y civiles del Estado oligárquico.

La descomunal presencia de colombianos en Venezuela ha obligado al Estado de esta nación a construir e implementar una política especial para atenderlos y reconocer sus derechos. Tal acción se dio particularmente con el gobierno del Presidente Chavez, desde 1999, el cual adelanto una masiva cedulación de millones de personas con los consiguientes beneficios sociales en educación, salud, vivienda, participación política y respeto por la identidad.

A raíz de la crisis económica que afecta en la actualidad a Venezuela con las obvias repercusiones sociales, consecuencia de la agresión norteamericana, colombiana y de otros estados de la región empeñados en destruir el gobierno bolivariano mediante el sabotaje monetario, el contrabando, el bloqueo financiero y a la industria petrolera, se están presentando fuertes corrientes migratorias, especialmente hacia la zona de frontera entre los dos países que se ubican en Cúcuta, Maicao y Arauca.

El movimiento es constante a pesar de las fuertes restricciones establecidas por el gobierno de Caracas para intentar un control del contrabando y la sangría monetaria que socava la institucionalidad bolivariana.

Como quiera que el sabotaje económico y militar gringo prosigue con el concurso del gobierno del señor Santos, el Presidente Maduro anuncio recientemente nuevas medidas de orden estratégico y político para rechazar el intervencionismo imperial.

Bien puede ser que una próxima medida consista en ordenar la apertura total de la frontera para que más venezolanos puedan cruzar la frontera buscando salidas a las actuales penurias asi como en el pasado lo hicieron millones de colombianos que se fueron a Venezuela y sus ciudades en busca de trabajo y mejores condiciones de vida.

Que tres o más millones de venezolanos vengan a Colombia no me parece un disparate. Puede ser una salida a la tremenda crisis orquestada desde el gobierno colombiano que actúa como un fiel instrumento del gobierno norteamericano para desmantelar las actuales autoridades democráticas de Caracas.

Preparémonos pues para lo que parece ser un hecho inminente con todas sus implicaciones geopolíticas y sociales.