martes, febrero 20, 2018

Impulsamos críticamente el paro de 24 horas decretado por Fecode



Los dos últimos paros del magisterio se distinguieron por ser masivos y combativos; sin embargo, hoy el gobierno de Santos sigue avanzando con su política neoliberal contra la educación y el magisterio.

Ahora, ante los desplantes del saliente gobierno, el Comité Ejecutivo de Fecode y las direcciones regionales nos llaman a un paro de 24 horas para defender los acuerdos firmados en 2017. Poco podían esperar los maestros del insulso acuerdo con el que se levantó el paro indefinido y que tanto le ha costado al magisterio con las retaliaciones del proceso de reposición de tiempo y la vulneración al derecho a las vacaciones el final del año pasado.

Si bien ahora el gobierno rompe su promesa de una reforma estructural al Sistema General de Participaciones (SGP) acordada con los negociadores de Fecode (presentado como el “gran logro” del paro), el resto de incumplimientos y avances en la arremetida contra el magisterio y la educación pública, son en parte resultado del aval plasmado en los acuerdos a las políticas fundamentales del gobierno en materia de Jornada Única, evaluación docente y salud.

La ECDF (falazmente llamada diagnóstico-formativa) ha mostrado su verdadera cara: un obstáculo igual o peor que la evaluación de competencias escrita (que el gobierno quiere revivir) contra el derecho a ascender de los maestros. Ahora el gobierno ha anunciado un cronograma para dicha evaluación con el cual en la práctica pretende congelar el ascenso de los docentes del 1278 hasta el 2021.

La jornada única se aplica atropellando a maestros y estudiantes, sin las garantías de alimentación, infraestructura, recursos didácticos suficientes y violentando la jornada laboral de los docentes. La privatización y el desvío de los dineros para la educación pública hacia las universidades privadas, las alianzas público-privadas, los colegios en convenio y concesión siguen siendo profundizadas.

En materia de salud, la ilusión de un mejor servicio con la nueva licitación y los supuestos mejores mecanismos de sanción y control para los intermediarios, se esfumó pronto. El mal servicio, la falta de medicamentos y la infraestructura insuficiente ponen cada vez en peores condiciones la salud del magisterio y sus familias.

La política conciliadora de la dirección propicia el avance del gobierno contra los maestros

Esas son las actuales condiciones que aquejan al magisterio, razones más que suficientes para parar. Sin embargo los objetivos decretados por el Comité Ejecutivo de Fecode no son los correctos. Continuar con la estrategia de regatear la política del imperialismo y la burguesía en materia educativa, para que se apliquen de una manera menos agresiva no nos va a llevar a mejorar las condiciones del magisterio. Al contrario, lleva a que cada vez se pierdan más conquistas y derechos en nombre de la concertación y la conciliación.

El magisterio necesita retomar las calles y la lucha directa para enfrentar la política educativa y laboral del gobierno, que ante los malos resultados económicos promete ser más dura. Por estas razones impulsamos el paro críticamente.

Los objetivos deben ser los que la base defina en asambleas de base y la dirección debe acatar ese mandato. Este paro debe ser preparatorio de un gran paro indefinido que ponga al orden del día los problemas más sentidos.  Proponemos en consecuencia retomar las banderas históricas del magisterio y en esta perspectiva resolver los más urgentes:

Acabar con la salud en manos privadas, reestatización; no la jornada única; contra la evaluación ECDF, asenso por estudios y experiencia: por el respeto a la jornada laboral, nombramiento de los docentes provisionales y el aumento del presupuesto para educación según las necesidades reales.

No parar es equivocado

Asoinca, el sindicato del magisterio del Cauca, filial de Fecode, ha expresado públicamente que no participará en el paro –tampoco lo hizo en el paro pasado-, hoy con el argumento de que la dirección lo utiliza en favor de sus intereses electorales. Reivindicamos su postura crítica, pero rechazamos la decisión equivocada de no parar. Le hacemos el llamado a que la mantenga participando y fortaleciendo en el paro y, electoralmente, llamando al voto en blanco.

Ningún candidato nos representa en las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales

Los dirigentes y sus organizaciones políticas argumentan la necesidad de tener candidatos que nos “representen” y que dicen estar contra la corrupción y el robo a las arcas del Estado y contra la guerra. Son varios los parlamentarios que han salido del seno del magisterio y de los trabajadores, pero sus limitadas gestiones no han resuelto de fondo los problemas que aquejan a los trabajadores y a la población.

Hoy nuevamente nos llaman a respaldar esas candidaturas que hacen parte de los sectores políticos que controlan mayoritariamente los organismos de dirección de las Centrales de Trabajadores (CGT, CTC, CUT), de Fecode y de la mayoría de sus sindicatos filiales.

Rechazamos la práctica oportunista de utilizar las organizaciones sindicales como trampolín para saltar a puestos en el parlamento o el gobierno, como ha sucedido en el pasado y actualmente pretenden los miembros del Ejecutivo de Fecode, Tarcisio Mora, Over Dorado y Libardo Ballesteros, candidatos que no debemos respaldar, pues igual que lo hicieron como dirigentes sindicales, irán al Parlamento a continuar desarrollando su política  de conciliación, concertación y colaboración con los planes gubernamentales.

Por eso para las parlamentarias y las presidenciales, no podemos votar por ninguno de los candidatos porque NO nos representan. Ante la legislación antidemocrática que impide que los trabajadores y las organizaciones obreras y populares podamos presentar candidatos con independencia de clase, la mejor alternativa es votar en blanco para expresar en las urnas nuestro rechazo; votar en blanco es una acción de protesta, acción que debe tener una continuidad en la lucha con el paro y la movilización. Votemos en blanco en las elecciones parlamentarias y presidenciales.

UNIDAD DOCENTE - PST