domingo, febrero 25, 2018

Uribe: Estás Pillao… Pillao… Pillao



| Por: José Arnulfo Bayona [*] / Socialistas |

En este país está pasando algo inesperado para los dueños del poder e impensable para los de abajo.

Los intocables, los que tienen  el sistema judicial al servicio de su asociación para delinquir, asesinar, chuzar, desaparecer testigos, amenazar, calumniar, organizar carteles defraudar y saquear el erario; en fin, cometer  todo tipo de fechorías desde las altas esferas del poder sin que les  caiga el peso de la ley; o si por azares de la vida, alguien de esas poderosas mafias que se han apoderado del país se deja pillar, cuentan  con la  garantía, no de un juicio justo, sino de  poderosos  carteles de togados, jueces y fiscales que  les “aplica la ley” pero para obstaculizar, ocultar pruebas y evidencias, comprar testigos, demorar procesos para que prescriban, o producir fallos absolutorios,  a cambio de jugosas sumas de dinero. Pero si deciden “colaborar con la justicia”, recibirán condenas irrisorias que serán cumplidas en casa por cárcel o en prisiones cinco estrellas; penas que además les serán rebajadas si observan buena conducta, estudian o trabajan.

En estos días está sucediendo lo que millones de colombianos y colombianas hemos esperado por largos años; al “Gran Colombiano”, el patrón, “el capo de capos, el rey de la impunidad, al que todos le temen, empezó a caerle el peso de la justicia y lo ha puesto cuesta abajo en la rodada. Esta vez, ojalá así sea, justicia que debe ser con garantías procesales, para que rinda cuentas por lo menos sobre algunos pocos delitos de los centenares de acusaciones que reposan en expedientes que duermen el sueño de los justos en los anaqueles de la llamada “Comisión de Absoluciones” de la Cámara de Representantes.

No sé si estoy soñando, o pensando con el deseo,  pero todo parece indicar que los astros y los dioses tutelares  de nuestra Colombia, no los de Ordoñez y el tenebroso pastor Name, su candidato a vicepresidente, se han alineado en favor de la  justicia verdadera, porque al temido y poderoso gran hermano, se le están juntando unas con otras y no precisamente para que lo juzgue la entelequia absolvedora del Congreso de la República, sino  la justicia ordinaria, por delitos cometidos cuando  fue Gobernador del departamento de Antioquia, pues dos tribunales, el de Justicia y paz  y el Superior de Medellín,  concluyeron en sendas sentencias, proferidas en tiempos distintos, que  Álvaro Uribe Vélez debe responder por dos  masacres en dos veredas del municipio de Ituango en el departamento de Antioquia, la del Aro donde fueron asesinadas 15 personas  y la de  La Granja donde  asesinaron 5 personas más, en 1996, perpetradas por alianza entre la fuerza pública y los grupos paramilitares, que también fueron promovidos  por él bajo el paraguas de la ley que autorizaba  la creación de las  tenebrosas “Autodefensas Campesinas” – AUC – irónicamente así llamadas.

La sentencia y las copias compulsadas por el Tribunal de Justicia y paz, vegetan en la maldita comisión, pero en la reciente sentencia del Tribunal superior de Medellín, llega a la misma conclusión sobre la masacre de la granja; la compulsa de copias que implican al ex presidente penalmente, llega a la Corte Suprema de Justicia, porque ese delito que fue cometido antes de su ejercicio presidencial no es amparado por el famoso fuero de la impunidad. Bien hizo el Tribunal al aclarar que remiten tales copias “en el entendido de que existen suficientes elementos de juicio conforme a lo expresado en esta decisión que probablemente comprometen la responsabilidad penal de varias personas como el Gobernador de Antioquia de ese entonces el Doctor Álvaro Uribe Vélez…”.

Entre otras acusaciones, dice el fallo que testigos de los hechos aseveraron que el jefe paramilitar Carlos Castaño, al mando de la masacre en tierra, coordinaba operaciones con el entonces gobernador, quien se encontraba en el helicóptero propiedad de la Gobernación del Departamento. Nótese que no se trata de simples acusaciones sino de pruebas contundentes que reposan en el expediente analizado largamente por el mencionado tribunal.

FUE POR LANA Y SALIÓ TRASQUILADO

Por su parte, la Corte Suprema de Justicia, en reciente  sentencia, desestimó y archivó por falsas,  las acusaciones de “comprar y manipular falsos testigos”,  para  relacionarlo  con grupos paramilitares, contenidas  en la denuncia penal interpuesta en 2012, por el  Ex Presidente – Senador, contra el también  Senador  Iván Cepeda Castro. En su sentencia la Corte  afirma que el Senador Cepeda, al entrevistar en la cárcel a los paramilitares  Hernán Sierra, jefe de las AUC en Antioquia y  Juan Guillermo Monsalve, empleado de la familia  Uribe en la Hacienda Guacharacas, en donde  supuestamente se creó el “Bloque Metro” de los paramilitares, quienes  en sus declaraciones señalaron al expresidente Uribe y a su hermano Santiago de ser patrocinadores de grupos paramilitares en el Departamento de Antioquia, lo hizo en cumplimiento de sus funciones como integrante  de la Comisión de Derechos Humanos  del Congreso fueron ilegales y que no encontró evidencias  que comprometieran al Senador con ofrecimientos o manipulaciones de los testigos para que declararan en contra del expresidente.

Dicho en el lenguaje del refranero popular, esta vez al todopoderoso le salió el tiro por la culata, fue por lana y salió trasquilado, pues lo que concluyó la Corte fue que, después de  escuchar muchas conversaciones, ordenadas legalmente, en las cuales se oye al expresidente hablando con sus cómplices, entre otros,  el ganadero Juan Guillermo Villegas, hombre de  sus entrañas, José Humberto Gómez Garro, Wilser Darío Molina, abogado de paracos y actual alcalde por el Centro Democrático, del Municipio de  Amagá; “Uribe Vélez es quien debe ser investigado, por su presunta participación en la manipulación de testigos”, investigación que  será asumida por la propia Corte. El acusador terminó siendo acusado de cometer delito de fraude procesal, de manipular testigos.

La noticia no es de poca monta, el  intocable, tan sagaz como el zorro, se encuentra  acorralado, atrapado y sin salida; porque las pruebas  que tiene la corte sobre su responsabilidad en el montaje de falsos testigos son contundentes e incontrovertibles; de no ser así, el alto tribunal no hubiera decidido investigarlo por este delito. Falta ver que este cuestionado tribunal, que albergó en su seno el llamado “Cartel de la toga”, sea capaz de hacer pronta justicia y asumir el reto de aplicarle  una pena adecuada al delito cometido, ser “presunto creador de una cadena de falsos testigos”, según el Senador Cepeda. Hay que decir que el expresidente, ya había incurrido en esta delincuencial práctica del montaje de falsos testigos, pues en el año 2007, siendo Presidente en ejercicio, recurrió a falsas declaraciones del ex paramilitar “Tasmania”, contra el exmagistrado auxiliar de la Corte Iván Velásquez, responsable en ese entonces de las investigaciones sobre la parapolítica, declaraciones que lo obligaron a salir del país para preservar su vida. El testigo estrella de Uribe “Tasmania”, terminó retractándose de sus falsas declaraciones, pero al autor de las falsedades testimoniales lo rodeó la impunidad.

No significa esto que sea el único delito por el cual será investigado, procesado y condenado a pena de prisión, como es lo deseado, si es  encontrado culpable, quizá  lo más seguro, dada la contundencia de las evidencias en manos de la Corte. Lo cierto es que el prontuario delictivo del expresidente es bastante extenso, decenas de denuncias por distintas causas se encuentran represadas en la comisión de acusaciones; otras tantas han sido interpuestas ante la Corte Penal Internacional que adelanta su proceso. Pero los procesos sobre delitos cometidos antes y después de ser Presidente, cursan en la Corte Suprema de Justicia y deben ser investigados por la Fiscalía General.

Es de suponer que por esta razón, la Corte ha decidido darles prioridad y agilizar los procesos por los delitos de patrocinio y creación de grupos paramilitares, como el de “los doce apóstoles” y para empezar decidió ordenar al Magistrado Gustavo Malo, miembro de la corporación que enfrenta proceso por ser presunto integrante del llamado “cartel de la Toga”, que informe a dicha corporación, por qué estos procesos, que estaban en sus manos desde 2014, se encuentran estancados. Faltaría ver que los malos togados no estuvieran extorsionando al expresidente o, a lo mejor, este los tenía extorsionados.

También la Corte compulsó copias de otro expediente, con sus respectivas pruebas, para que la cuestionada Comisión de Acusaciones investigue al expresidente por las chuzadas ordenadas desde palacio contra Raimundo y todo el mundo, incluidos los miembros de estas altas corporaciones.

En el caso del fraude procesal la Corte sospecha que el delincuente presidente, mantiene la mano metida en muchos organismos del estado, y se pregunta ¿Cómo se enteró Uribe de que los teléfonos de sus interlocutores estaban interceptados? La corte ordenó investigar para establecer si desde la Fiscalía, concretamente    desde el CTI, se filtró la información que tenía reserva legal y estaba bajo la responsabilidad del funcionario Julián Quintana, jefe de dicho organismo. Además se investiga por qué la plataforma “La esperanza” desde donde se ejecutan las ordenes de interceptaciones falló al momento de grabar conversaciones del expresidente con sus cómplices del montaje.

La reacción del expresidente, que mantiene desde hace rato, una pelea casada con las  altas Cortes,  ha sido agresiva hacia la Corte Suprema y dijo que había recibido la noticia “con indignación y dolor” y afirmó que  “en su caso no hay justicia sino ánimo persecutorio”; esto es se declaró víctima de la Corte y del Senador Cepeda. Esta actitud atiza la hoguera de su enfrentamiento con las cortes a las que  siempre trata con  altanero irrespeto, por ejemplo, a los miembros de la  Corte Constitucional los calificó de corruptos y prevaricadores, porque fallaron unánimemente para legitimar el acuerdo de paz del teatro colón.

La reacción de sus congéneres del Centro Democrático fue tan dura como ridícula, algunos resaltaron su  “integridad”  y rechazaron a la Corte por poner en duda su “honorabilidad”, acusaron a la corte de estar manchada (cartel de la Toga) y “politizada”, califican a los magistrados  de “amigotes del Senador de las FARC infiltrados en la justicia”, le declaran todo el respaldo a  su jefe y para rematar, su cuerpo ajeno, el candidato Iván Duque “denuncia” que “El acuerdo no escrito con las FARC es encarcelar a Álvaro Uribe…” como insinuando que la decisión de la Corte de investigar a su protector es en cumplimiento de tan secreto como delirante “acuerdo”.

Justo en tiempo de elecciones al prohombre de la extrema derecha, se le juntaron, si no todas, muchas causas penales que cursan en los tribunales nacionales e internacionales. Los pies de barro del ídolo empezaron a desmoronarse y su teflón se está haciendo mantequilla. Son múltiples los crímenes y delitos de los que se le acusa, narcotraficante 82, patrocinador de bandas paramilitares, encubridor de falsos positivos y fosas comunes, ordenador de chuzadas ilegales a magistrados de las altas cortes, periodistas independientes, intelectuales y líderes de oposición. Entre todos, el de fraude procesal y manipulador de testigos aparece como el delito menor. Extraña coincidencia con la suerte del Gánster y mafioso norteamericano Al Capone, autor de masacres y crímenes atroces que terminó siendo condenado por el delito menor de evasión de impuestos. No hay que conformarse, pero si al acusado, en nuestro caso, lo condenan por el delito de organizador del cartel de falsos testigos, tendremos que decir !Por algo se empieza, la justicia está cerca!
Termino parafraseando al gran cantante mexicano Vicente Fernández, para preguntarle al todopoderoso expresidente ¿Qué tal, que tal, se siente Senador?  ! Ahora si te pillaron!.
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[*] Miembro de la Red Socialista de Colombia