martes, marzo 20, 2018

Aqua Viva, la gran estafa de la construcción en el sur de Neiva



Una posible estafa estaría viviendo 50 familias del Conjunto Residencial Aqua Viva en la Comuna 6, sur de Neiva, por parte de la Constructora Federal y la Inmobiliaria Gold Tower Ltda. Según denunciaron, el socio mayoritario del proyecto se habría ‘volado’ con la plata.

Cuando iniciamos la vida productiva, soñamos con lograr algún día nuestra casa propia. Con los años, algunos logran tener este patrimonio. Pero tras estos proyectos, hay quienes se aprovechan para lucrar sus bolsillos. ¿Qué haría usted si los ahorros de toda su vida para hacerse a una vivienda propia se los roba un particular? Este es el posible caso de Liliana Barreiro Charry y cerca de 50 familias del Conjunto Residencial Aqua Viva que habrían sido estafadas por la inmobiliaria Gold Tower Ltda y la Constructora Federal, las que les incumplieron los contratos de compraventa de sus apartamentos. [Ver nota audiovisual


Inicialmente, la firma planeó construir siete torres de apartamentos, pero solo levantó una; y la única que levantó tampoco la terminó con todos los servicios a disposición. La inmobiliaria Gold Tower, cuya representante legal es una mujer identificada como Maira Alejandra Fierro Camargo, les vendió el proyecto sobre planos por cerca de 135 millones de pesos, en 2012. La obra debió terminarse en 2015, pero hoy más del 80 por ciento de la obra está inconclusa, sin la posibilidad de ser terminada. Es la fecha y muchas locaciones de la única torre construida aún están en obra negra.

Entre lo estipulado en el contrato, además de la propiedad en sí, estaba la entrega de un complejo habitacional consistente en piscinas, zonas verdes, canchas de microfútbol, parqueadero techado, etc. Sin embargo, todo se quedó solo en promesas. Luego de tres años de la fecha estipulada para la entrega de los apartamentos, nadie les responde; tanto así que la oficina de la inmobiliaria en Neiva ya fue desmantelada.

El banco les quiere quitar sus apartamentos

Según denuncias, el socio mayoritario de la constructora, Fernando Cardozo, habría huido con el dinero que algunos ya habían aportado al proyecto. Uno de los que está respondiendo es el señor Fernando Marcelo Casas, dueño de la firma Concretos y Triturados – Intricon y otro de los socios de la Constructora Federal.



“Se le llama a comparecer ante la Superintendencia de Industria y Comercio, ante juzgados civiles para que responda, y no aparece. En este momento, los que están respondiendo son socios solidarios que, por obligación, ponen la cara. La financiera Colpatria los obliga a responder con sus bienes y tienen responsabilidad social sobre el proyecto. Ellos son los que están respondiendo”, denunció Liliana Barreiro, una de las propietarias afectadas.


Como su fuera poco, la fiducia del Banco Colpatria decidió empezar a hacer efectivo el cobro de los apartamentos, como si la constructora los hubiera entregado terminados, pero la realidad es todo lo contrario. “Ellos no quieren negociar, y sí están rematando los apartamentos por debajo del valor comercial con la que nosotros firmamos la promesa de compraventa. Quieren rematarlos en 90 millones, y nos están diciendo que, si no pagamos sobre ese valor, tenemos que desocupar esos apartamentos”, subrayó la señora Barreiro.



Deudas que dejó la Constructora

En un acto de desespero, el primero de abril de 2017 los propietarios decidieron tomarse a la fuerza la construcción. “Ya sabíamos que el crédito del constructor estaba incumpliéndose y que la medida siguiente era que iban a generar un proceso ejecutivo contra la Constructora y contra todos sus representantes, nosotros tomamos una medida de hecho de invadir el edificio. El edificio estaba en total abandono. Fuimos casi 30 familias las que invadimos los apartamentos y asumimos todo lo que tienen que ver con el sostenimiento del edificio”, relató María Lidia Mora, otra de las propietarias denunciantes.



Al ver que no había agua y con parte de la construcción aún en el piso, entre todos abrieron un fondo solidario para instalar los servicios que hacían falta, sufragar los gastos de administración y pagar una facturación que había dejado la Constructora con ElectroHuila por cerca de seis millones de pesos, deuda que vienen cancelando.

“Pagamos la cuota inicial del proyecto Aqua Viva en 2012, y después de pagar todo fue evasivas: Íbamos a hablar con los encargados del proyecto a la casa modelo, y nunca estaban. Muy preocupados, vinimos hasta acá porque la torre se estaba cayendo, estaba toda deteriorada, las áreas comunes estaban en nada, y sin embargo, la plata de nosotros estaba ahí. Por eso decidimos tomarnos este espacio”, resaltó María Lidia.

Además, la Constructora les adeuda a varios proveedores millonarias sumas de dinero, por lo que los socios que están al frente de este problema han determinado entregar apartamentos como forma de pago. “Ellos lo que han hecho es entregar en pago algunos apartamentos para cancelar esas deudas. Pero hay deudas que aún siguen vigentes en este momento, como el proveedor que promovió la compra de los ascensores. Aún hay deudas pendientes por ese concepto”, explicó Liliana.

Otros enredos

No solo el conjunto residencial Aqua Viva está inmiscuido en anomalías y demoras en entregas. Según denunciaron los propietarios, hay otros tres proyectos arquitectónicos que están con demandas, todos de la misma Constructora. “No somos los únicos que hemos sido estafador por esta constructora. Hay tres proyectos más en la ciudad de Neiva que están en la misma situación. Que si usted mira procesos legales radicados en el Palacio de Justicia usted encuentra procesos abiertos en este momento del mismo señor, con la misma constructora y con otros socios adicionales”, reseñó.



En julio de 2014, Delia María Cárdenas presentó una denuncia similar contra la inmobiliaria Gold Tower Ltda al no haberles entregado los apartamentos del conjunto residencial La Ensenada del Magdalena. El apartamento tenía un precio de 120 millones de pesos y la cuota inicial era de 36 millones. El 2 de marzo del 2011, la familia Cárdenas lo separó con dos millones de pesos y el resto se iría abonando en 21 cuotas mensuales, contadas a partir el 7 de abril del 2011 hasta el 7 de diciembre del 2012, por un valor de 1.545.000 de pesos.

Con los años, la familia de Delia entregó $34.905.000 pesos, pero nunca vieron la obra. En ese sentido, la Inmobiliaria Gold Tower Ltda fue denunciada por vulnerar el derecho a la información veraz y suficiente en el momento en que se realizó la venta del proyecto arquitectónico. Además, se le endilgó haber utilizado publicidad engañosa en el momento en que se realizó la venta y no cumplió con el contrato de compraventa firmado entre las partes. “Hasta ahora, no han construido los apartamentos que debieron ser entregados en febrero de 2013”, dijo Delia.

El equipo periodístico de la Agencia Informativa 180 Grados buscó algún tipo de declaración a la Curaduría Segunda Urbana de Neiva, la cual nos contestó que ellos “no asumen ninguna responsabilidad” al haber ellos expedido la licencia, y la Constructora Federal haber incumplido con los diseños originales. No nos fue permitido grabar ningún tipo de declaración al respecto. Mientras tanto, ¿Quién les responde a los propietarios que pusieron sus ahorros en el sueño e tener vivienda propia?