martes, marzo 06, 2018

ATIC captura a Presidente Ejecutivo de la Empresa Desarrollos Energéticos (DESA) por asesinato de Berta Cáceres



Operación “Jaguar”

Tegucigalpa. Francisco Morazán. El Ministerio Público, a través de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), ha efectuado la captura del noveno implicado en el crimen de la ambientalista Berta Isabel Cáceres Flores, asesinada el 3 de marzo de 2016 en La Esperanza, Intibucá.

Se trata del ingeniero eléctrico Roberto David Castillo Mejía acusado a título de Autor Intelectual del delito de Asesinato en perjuicio de Cáceres Flores y quien en el momento del crimen fungía como Presidente Ejecutivo de la Empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA).

De acuerdo a la investigación efectuada por agentes asignados al Departamento de Delitos Contra la Vida de la ATIC, Castillo Mejía fue el encargado de proporcionar la logística y otros recursos a uno de los autores materiales ya procesado por el crimen de la ambientalista.

Cabe destacar que el equipo de investigación de la ATIC, mediante labores de inteligencia y pruebas técnicas científicas ha logrado vincular al detenido en el crimen de Cáceres Flores, hace 2 años.

La FEDCV a través de la Sección de Investigación de Muertes Violentas de Mujeres y Femicidios y la ATIC, en el marco de la Operación “Jaguar” el 2 de mayo de 2016 lograron la captura de los primeros cinco procesados por el asesinato de Berta Isabel.

A la fecha suman ocho personas detenidas por este caso, entre ellos: Sergio Ramón Rodríguez Orellana (Gerente DESA), Douglas Geovanny Bustillo (exmilitar), Mariano Díaz Chávez (Mayor Ejército), los hermanos Edilson Atilio Emerson Eusebio Duarte Meza, Elvin Heriberto Rápalo Orellana, Henry Javier Hernández Rodríguez y Oscar Aroldo Torres Velásquez.

Por este caso, la ATIC bajo la coordinación de la Fiscalía Especial para el Enjuiciamiento de Funcionarios y Servidores del Sector Justicia (FEEFS-SJ) ha capturado y procesado al investigador Juan Carlos Cruz y al expolicía Miguel Arcángel Rosales Izcano, luego que presentaran pruebas falsas para tratar de desviar el caso en las primeras pesquisas que realizaron en torno al crimen de Cáceres Flores.