martes, marzo 06, 2018

Informe anual Piedra en el zapato



El 2017 fue un año en el que la confrontación armada y su interminable listado de víctimas dejaron de ser la noticia diaria.

La firma e inicio de la implementación de los Acuerdos de paz con las FARC, así como el arranque de la Mesa de Negociación con el ELN, trajeron consigo la disminución sustancial de muertes de carácter socio político en el país; sin embargo, en medio de esta positiva tendencia, otro fenómeno se hizo cada vez más evidente y presentó un incremento inaceptable: el asesinato de líderes sociales y defensores de derechos humanos en Colombia.

Pareciera que estos activistas llevaran una cruz a cuestas, pues a pesar de la disminución de la confrontación armada que los ha llevado a ser tema de agenda pública no solo por su trabajo decidido por la paz y la construcción de una mejor democracia, sino por el elevado número de vidas humanas cegadas por intereses oscuros. Pero no solo en el escenario de paz es que los defensores(as) son objeto de agresiones, otras conflictividades comienzan a develarse ante la ausencia de la excusa de siempre (el conflicto armado) y ausencia de Estado: la minería, el extractivismo desenfrenado, el narcotráfico, la lucha por la tierra, los crímenes de odio, la corrupción, entre otros.

Y esta multiplicidad de problemas que configuran los contextos en el que trabajan los defensores y defensoras, hacen que estos activistas se conviertan en una PIEDRA EN EL ZAPATO para los poderes reales que actúan en los distintos territorios del país. Es decir, para quienes tienen las armas, controlan las economías ilegales, ejercer el poder político de manera corrupta, continúan con la tenencia de la tierra a gran escala o estén detrás de grandes intereses económicos en las regiones.

Ante este panorama, el presente informe pretende hacer un análisis inicial de cuales fueron esos escenarios al que el liderazgo social se vio enfrentado, pero también a los desafíos y oportunidades para seguir haciendo su misión natural: luchar desde abajo por llevar al país hacia condiciones de justicia, equilibrio con la tierra, justicia, alcanzar la paz y con ella, el bienestar para sus comunidades.

Pero también destacar que frente a este fenómeno, es muy positivo el grado de sensibilidad alcanzado en diversos sectores de la sociedad y particularmente en medios de comunicación, entre ellos artistas de alcance nacional y regional, lo cual permitió un cubrimiento mediático y de opinión importante que contribuye a que esta PIEDRA EN EL ZAPATO sea objetivo de política pública y movilización estatal para frenarlo.

Por ello, en esta edición anual del Programa Somos Defensores, hemos tomado como punto de referencia artística la colaboración de destacados caricaturistas para representar esas vicisitudes, logros y desafíos que enfrentan los hombres y mujeres que defienden los derechos humanos en Colombia.

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