martes, marzo 06, 2018

La paz en la Habana y los muertos en Colombia



El acuerdo con de paz se llevó a cabo con aquellos que pensaban que eran quienes tenían a Colombia en guerra, pero las estadísticas nos muestran que el paramilitarismo sigue vigente y convive y existe gracias a un Estado

| Por: Alejandro Aguilera / ABP Ecuador |

Tras más de 50 años de conflicto en Colombia, que lleva 200.000 muertes y casi 8 millones de víctimas en el hermano país de cafetero se ha intentado por cerca de 11 ocasiones poner fin definitivo al mismo.

Desde los primeros intentos de paz allá por el año 1981 a cargo del entonces presidente Belisario Betancourt quien argumentaba que no se puedo avanzar con dicho proceso al no tener contacto con la denominada insurgencia; hasta llegar a la época de Juan Manuel Santos que en septiembre del 2012 su gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC-EP, dan inicio con una hoja de ruta para llegar a las definitivas negociaciones de paz que empezó en Noruega y se extendió hasta la isla de Cuba.

Pero no todo ha sido en vano durante estos 50 años, pues  en el año 1988 bajo la presidencia de Virgilio Barco tras un fracaso de negociación por el exterminio de militantes del Partido Izquierdista Unión Patriótica a manos de paramilitares se cierra la posibilidad de un dialogo, dos años siguientes en 1990 el gobierno de Barco logra firmar un acuerdo de paz con el M-19 donde se firma un decreto de amnistía y entrega de armas donde se logra la reinserción a la vida civil de los insurgentes y el M-19 se convierte en una fuerza política conocido como AD-M19 que con el tiempo fue desapareciendo y ciertos de sus miembros se unieron a otras agrupaciones políticas.

Pero ¿Qué ha pasado entonces con el acuerdo de Paz en Colombia que tanto se promulgó? Es la pregunta que queda sin una respuesta clara.

Para el 2016 con 4 años de llegar a consensos y llegar a una paz integral donde todos se sientan representados se convoca a un plebiscito para la aprobación de este acuerdo y que debía pasar por la aprobación de la ciudadanía, para que este acuerdo sea validado la aceptación de dicho acuerdo debía contar con el 13% del censo electoral y superar en número de votos al NO.

Desafortunadamente para Colombia ganó el NO.

Las zonas como el Chocó, Caquetá, el Cauca, Antioquia entre otros ganó el SI, son zonas que han sido afectadas por el conflicto que se vive en Colombia una de las más afectadas, Catatumbo obtuvo en ese plebiscito una victoria en todos los municipios que lo conforman.

Pero para que esto suceda vale mencionar cuales fueron los factores para que esto se dé.

Uno de los más importantes fue la campaña de sol a sol que hizo el ex presidente Álvaro Uribe, con su movimiento Centro Democrático expresó su inconformidad al acuerdo final. Es ahí donde caben muchas dudas al respecto de saber porque un ex presidente no quiere que exista una paz en Colombia. Tras la firma de la paz el ex mandatario expresó:

“Ha aceptado igualar a la sociedad civil con el terrorismo, lo cual constituye una grave afrenta a la comunidad colombiana.”

Pero más allá de sus egos y sus comentarios desatinados, el mismo en su período como Presidente intento llegar a acuerdos de paz y que su Ministro de Defensa y ahora Presidente lo logre es sin duda un momento histórico. Con esto no queremos volver a Santos en un santo pero sin duda es un logro.

Con la lógica de Uribe de llevar a la guerrilla a un paredón moral, mediático, judicial con el fin de humillar a una de las partes, no se construye camino. Pero si esto llegaría ser así pues Uribe también debería ser llevado a la justicia. En un documento No. 82 del archivo Federal de Seguridad de EEUU, Uribe es referenciado como hombre del cartel de Medellín y amigo de Pablo Escobar.

Otro documento muestra al hermano del ex presidente Uribe con Fabio Ochoa Vázquez líder del cartel de Medellín.

Pero llegando a lo concreto sobre cuál ha sido los resultados de esta cacareada firma de paz varios medios de comunicación se hacían eco de los beneficios de la firma de la paz, pero olvidaban mencionar algo que hasta la fecha sigue pasando y no sacan a la luz pública.

En medio de las negociaciones los muertos seguían siendo líderes sindicales, campesinos, estudiantiles, para el 2017 los asesinados llegaban a sumar cerca de 150 dirigentes y lo más sorprendente es que estos datos son falseados por estamentos de gobierno.

Tras el lapso de 6 años que duró el desarrollo de acuerdos para la firma de la Paz han sido asesinados alrededor de 440 líderes sociales. Para el año 2016 que fue la parte culminante del acuerdo de paz se registró 120 asesinados de los cuales tan solo 4 de ellos han sido aclarados por la fiscalía.

 El acuerdo con de paz se llevó a cabo con aquellos que pensaban que eran quienes tenían a Colombia en guerra, pero las estadísticas nos muestran que el paramilitarismo sigue vigente y convive y existe gracias a un Estado que no quiere cumplir con los acuerdos.

Será ingenuidad política de quienes estaban a cargo de las negociaciones al no garantizar una verdadera reinserción a la sociedad civil de alrededor de 7.500 guerrilleros pues sin duda alguna ahí les falto un ítem mucho más fuerte que debatir, hoy muchos de ellos están regresando a la vida en selva algunos por no encontrar una nueva forma de vida y muchos por que vieron que las condiciones por las que se iba a dejar la lucha

El incumplimiento de la situación de las zonal veredales, los asesinatos y el terrorismo de Estado son lo que hace que esta firma ingenua por decirlo menos sea un desatino y seguir en la línea suicida.