miércoles, marzo 14, 2018

Uno de los contratos por $6 mil millones de la fundación de Antanas Mockus pone a temblar su curul en el Senado



Desde que Antanas Mockus perdió la presidencia contra Juan Manuel Santos en el 2010 se dedicó de lleno a promover la fundación Corpovisionarios, ‘un centro de pensamiento y acción que desde 2000 investiga y asesora entidades públicas y privadas, y diseña e implementa acciones para lograr el cambio voluntario de comportamientos individuales y colectivos relevantes para la convivencia’. Es su presidente y desde allí ha asesorado a distintas entidades del gobierno nacional.


Corpovisionarios, fundación de la que Antanas Mockus además figura como representante legal y presidente del Consejo Directivo, es un tanque de pensamiento con una robusta participación en la contratación pública con cerca de $6 mil millones en convenios suscritos entre 2010 y 2017. (Ver Certificado Cámara y Comercio)

Uno de esos contratos ya le generó un debate ético a Mockus. Fue en octubre de 2014 cuando Corvisionarios recibió $480 millones del Fondo de Paz de la Presidencia que los contrató para ‘lograr una movilización ciudadana en respaldo a los diálogos entre el gobierno y las Farc’. La fecha de ese contrato coincide con la marcha a la que convocó Mockus, supuestamente de forma espontánea, en respaldo al proceso de paz.

En ese momento Mockus respondió que se sintió ‘tratado como una prostituta’ por tener que dar explicaciones.

Tendrá que darlas nuevamente. El primer debate que deberá afrontar en el congreso no es propiamente ético sino jurídico y en torno a uno de las tantas relaciones contractuales de Corpovisionarios con entidades públicas y en temas de paz.

El 9 de noviembre de 2017, cuatro meses antes de las elecciones parlamentarias, la fundación de Mockus firmó un contrato por $428 millones con el departamento de Cundinamarca en cabeza del gobernador de Cambio Radical, Jorge Emilio Rey. El contrato 000010, con un plazo de ejecución de 37 días, tenía como propósito el “Diseño y la implementación de un ejercicio de visión compartida que desde el enfoque de la cultura ciudadana contribuya a la construcción de una mirada de paz”. (Ver contrato 000010 2017)

La ley, explícitamente la Constitución Política en su artículo 179, prohíbe ser congresista a ”Quienes hayan intervenido en gestión de negocios ante entidades públicas, o en la celebración de contratos con ellas en interés propio, o en el de terceros, o hayan sido representantes legales de entidades que administren tributos o contribuciones parafiscales, dentro de los SEIS MESES anteriores a la fecha de la elección”. Una descripción muy similar al papel de Mockus como cabeza de Corpovisionarios.

Antanas Mockus se convirtió en la referencia de honestidad y transparencia. Un símbolo con el que se identificaron y movilizaron millones de personas que lo apoyan en sus proyectos políticos; es el segundo senador más votado del país. Es la cara visible del partido Alianza Verde, una colectividad que utiliza un discurso anticorrupción y de respeto por los recursos públicos.

Ahora en el Congreso de la República, estará en una posición que le incomoda, la de dar explicaciones. El senador Mockus tendrá que, no solo afrontar las críticas, sino responder ante una posible pérdida de investidura ante el Consejo de Estado por su visible rol directivo en una fundación con una significativa participación en la contratación pública. A la luz de los hechos, Antanas Mockus es innegablemente la cabeza de Corpovisionarios y la ley es clara frente a las causales de inhabilidad.

EL EXPEDIENTE – PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN