lunes, abril 09, 2018

Asesinato de Gaitán, 70 años de impunidad y Colombia sigue igual



Familiares e integrantes de la Comisión de la Verdad pedirán a la Fiscalía declarar delito de lesa humanidad el magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán. Gloria Gaitán, hija del caudillo liberal, sigue a la espera de conocer la verdad del crimen de su padre.

La solicitud se hará hoy lunes en la Universidad Libre de Bogotá, acto que estará encabezado por el sacerdote jesuita Francisco de Roux, presidente de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, quienes expondrán las razones por las cuales solicitarán declarar como delito de lesa humanidad el asesinato del caudillo liberal "demostrando la invalidez del fallo por estar incurso en inexactitudes jurídicas, tanto en el manejo de pruebas, como en los diagnósticos de psiquiatría forense". El asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, un crimen con 70 años sin aclararse.

UN 9 DE ABRIL from ALTER EDDIE on Vimeo. https://vimeo.com/154010137

Igualmente, Gaitán denunció la Masacre de las Bananeras en un debate en el Congreo de la República. Este episodio habría quedado en el olvido si no hubiese sido por el entonces joven congrecista, quien en la Cámara hizo una largo debate con muchas denuncias. El abogado de la Universidad nacional fue hasta el lugar de la masacre como penalista, no como político.  Un documento desclasificado de la época del embajador de EE. UU. en Bogotá Jefferson Caffery, enviado a su gobierno, dice: “Tengo el honor de informar que el representante en Bogotá de la United Fruit Company me dijo ayer que el número total de huelguistas muertos por el ejército colombiano superó el millar”.

 Jorge Eliécer Gaitan durante su fenomenal discurso pronunciado en el Teatro Municipal de Bogotá.

Para Gloria Amparo de las Mercedes Gaitán Jaramillo, hija del caudillo asesinado, su padre ha sido realmente el único político colombiano que ha planteado cambiar el modelo de exclusión en el que se ha sumido Colombia. Así se lo dijo al diario digital Publimetro.co en una entrevista ayer domingo: “Mi papá, junto con Bolívar, han sido los únicos políticos de la historia de Colombia que han planteado el cambio de sistema, porque Bolívar planteaba acabar con la monarquía para instaurar una república y mi padre planteaba acabar con la democracia representativa para instaurar una democracia directa, para que seamos los ciudadanos los que asumamos la responsabilidad y orientación del país”. [Escuchar el discurso de Gaitán, durante su campaña presidencial en 1946. Archivo sonoro Radio Nacional de Colombia…]


Así mataron a Gaitán

El viernes, 9 de abril de 1948, los colombianos se despertaron con los periódicos que informaban sobre la IX Conferencia Internacional de Estados Americanos, que se celebraba en Bogotá. El hijo del librero Eliécer Gaitán Otálora y de la profesora Manuela Ayala Beltrán y del que varios barrios se peleaban su nacimiento -Las Cruces, Egipto, Girardot- donde lo conocían como ‘Tribuno del pueblo’, por las denuncias de la Masacre de las Bananeras, había dormido poco. La audiencia de su último caso se prolongó hasta las 2:05 de la madrugada. Además, se tardó casi dos horas más, pues se quedó charlando y tomándose un café. Abrió la puerta de su residencia a las 4 a. m.

Según relato del historiador Aníbal Noguera Mendoza, aquella mañana fue fría y de cielo encapotado. En el Capitolio ondeaban las banderas de los países participantes en la cumbre, mientras en la plaza de Bolívar se escuchaba el sonido de los tranvías con su carga de empleados y estudiantes que iban y venían por la Calle Real.

 La portada del Diario Vanguardia Liberal a los siguientes días del Bogotazo.

Gaitán llegó a las 9 a. m. a su despacho. La mañana se le fue volando. Su esposa, Amparo Jaramillo, con quien tenía su única hija, Gloria, quiso hablar con él, pero la secretaria, Cecilia González, le informó que estaba conversando en la otra línea del teléfono. “Tranquila, no lo interrumpa”, le dijo. “Lo llamó más tarde”, añadió. En la oficina 406 reinaba la algarabía. Gaitán, con traje gris oscuro a rayas, conversaba animadamente con Plinio Mendoza, Jorge Padilla, Alejandro Vallejo y Pedro Eliseo Cruz.

Antes de ir a almorzar al hotel Continental, Gaitán le echó un vistazo a su agenda prevista para esa tarde. Tenía tres compromisos. Uno de ellos con los jóvenes cubanos Fidel Castro Ruz y Rafael del Pino. “Estábamos esperando una reunión con Gaitán a las 2 o 2 y cuarto de la tarde del día 9. Nos habíamos citado para conversar sobre el Congreso de Juventudes Latinoamericanas y concretar lo relacionado con el acto que iba a hacer el final del mismo, en el cual él iba a participar”, le contó años después el entonces líder de la revolución cubana Fidel castro al escritor Arturo Alape en un testimonio que este consignó en el documentado y exhaustivo libro ‘El Bogotazo: Memorias del olvido’.

Algunos liberales que se levantaron en armas, luego del asesinato de Gaitán. Foto: Sady González.

Pero ocurrió lo impensable. Tres disparos silenciaron la voz del más grande de los grandes líderes políticos de la historia de Colombia. Tres impactos que los recibió saliendo de su oficina en la carrera Séptima, frente al número 14-35 del edificio Agustín Nieto, donde hoy se levanta una especie de altar en memoria de todas las víctimas de la guerra fratricida. Lo alcanzaron a llevar al hospital, donde horas después su deceso.