lunes, mayo 28, 2018

Israel asume y persiste en las masacres en Gaza



| Por: Julien Salingue / Viento del Sur |

El 14 de mayo los francotiradores israelíes abrían fuego sobre sobre la multitud de manifestantes en Gaza, ocasionando un balance humano espantoso. Al menos 63 personas muertas y cerca de 2.500 heridas. Ha habido movilizaciones de protesta por todo el mundo y se han sucedido condenas a las que Israel ha respondido con cinismo, desprecio y provocaciones.

“Queridos soldados, igual que vosotros nos protegéis del terror de Hamás, nosotros os protegeremos de las investigaciones internacionales y de los grupos hipócritas que actúan contra Israel”: es el mensaje twiteado por el Ministro de Defensa Avigdor Liberman el 18 de mayo, que dice mucho sobre el estado de espíritu de la gente que dirige Israel.

“Violaciones del derecho internacional humanitario”

Algunas horas antes, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU había adoptado una resolución preconizando la puesta en pie de una comisión de investigación sobre los crímenes perpetrados por el ejército israelí desde el 30 de marzo y el comienzo de la “Gran marcha del Retorno”.

El Consejo ha votado el principio del envío de personal investigador encargado de hacer luz sobre “todas las violaciones de derechos humanos y del derecho internacional humanitario” en Jerusalén-Este y en Gaza, “en el contexto de los asaltos militares realizados con ocasión de las grandes manifestaciones civiles que comenzaron el 30 de marzo de 2018”, evocando la posibilidad de que ciertos actos puedan ser considerados como “crímenes de guerra”. Los Estados Unidos, que han votado en contra del texto -pero que no poseen derecho de veto en el Consejo de Derechos Humanos- han denunciado, a través de su embajadora en la ONU, una investigación sobre “la legítima defensa de un país democrático en su propia frontera contra ataques terroristas”. Declaraciones prácticamente similares a las del embajador israelí, que lleva un poco más lejos la abyección: “Este vergonzoso proyecto de resolución no es sino una proposición para apoyar los crímenes de guerra de Hamás contra Israel y las personas residentes de Gaza que son enviadas a la muerte para preservar su dominación”.

Acabar con la impunidad

Las cifras publicadas por el ministerio de la Salud de Gaza no tiene vuelta de hoja: desde el 30 de marzo, la represión israelí ha provocado 112 personas muertas y 13.190 heridas, entre las cuales había 2.096 niños y niñas, 223 miembros de los servicios médicos y 175 periodistas. Pero no hay que hacerse muchas ilusiones en cuanto a los resultados de la investigación mencionada. Hay que recordar que el Informe Goldstone, redactado tras la operación israelí “Plomo endurecido” del invierno de 2008-2009, que había establecidonumerosas violaciones de los derechos humanos y de las convenciones internacionales (utilización de armas de fósforo blanco, bombardeos de hospitales o de escuelas, utilización de civiles como escudos humanos, etc.), no tuvo de ningún efecto. Cerca de 10 años más tarde, se comprende que un gobierno dirigido por la derecha y la extrema derecha y que goza del apoyo incondicional de la primera potencia mundial se sienta autorizado a cometer, con total impunidad, crímenes de guerra.

En un contexto así, la organización de la “Temporada Francia-Israel” de las autoridades francesas, que tiene “por ambición mostrar la vitalidad de la relación bilateral en los terrenos culturales y científicos, marcar una nueva etapa en las relaciones económicas y renovar la mirada que dirigen los franceses sobre Israel y los israelíes sobre Francia”, resulta totalmente escandalosa, y nos sumamos a quienes exigen su anulación[1].

________________________________________
[1] Petición en línea en https://blogs.mediapart.fr/agence-media-palestine/blog/200518/nous-demandons-l-annulation-de-la-saison-france-israel-petition. (La “Temporada Francia-Israel” será inaugurada en principio por el presidente francés y B. Netanyahu el 5 de junio en el Grand Palais de París. Constará de más de 400 actos en los dos países y tendrá lugar en cincuenta ciudades francesas y veinte israelíes ndt).