viernes, mayo 04, 2018

Vietnam 43 años. “Río de los Perfumes” Unidad de mujeres espías comunistas en la guerra



Una exespía del Vietcong que luchó durante la guerra de Vietnam en las batallas más duras del siglo XX contó la historia de sus compañeras.

La historia pasa a menudo por encima el papel de la mujer en los diferentes conflictos bélicos que se han dado. El caso de la Guerra de Vietnam no es una excepción, ya que las mujeres tomaron las armas y pelearon por la libertad de Vietnam frente a Francia, China y Estados Unidos.

Una de ellas es Nguyen Thi Hoa, quien pasaba información de las maniobras militares de los rivales a los líderes comunistas y oficiales del ejército del norte. Ella jugó un papel fundamental para la planificación de la Ofensiva del Tet, una operación militar que resultó devastadora para el ejército estadounidense en 1968 y durante la cual murieron al menos 4 mil soldados.

“Cuando el enemigo entra en casa, incluso las mujeres deben luchar“. Nguyen Thi Hoa define de este modo la causa de su lucha junto con las milicias sureñas que conformaban el Vietcong. Las mujeres vietnamitas siempre han demostrado una gran resolución a la hora de combatir a todos los enemigos de su país. Con la invasión de China se debe estudiar el caso de las hermanas Trung, que lideraron la resistencia con un ejército de 80.000 personas. Quizá esto fue posible puesto que la herencia familiar pasaba a la línea femenina y no masculina, por lo que las mujeres podían tomar puestos de responsabilidad en los gobiernos.

Thi Hoa de 67 años recuerda la brava lucha de las vietnamitas por su libertad

Thi Hoa también formó parte de la unidad de combate ultra secreta del Vietcong llamada el “Río de los perfumes”, una milicia de élite compuesta por mujeres vietnamitas y que auspiciaron el ataque sorpresa de la batalla de Hué, uno de los más sangrientos enfrentamientos durante la guerra.

«Cuando el enemigo entra en casa, las mujeres son las más fuertes para luchar», rezaba el lema de la unidad, conformada por 11 integrantes. «Tenía mucha energía y ganas de liberar a mi país, liberar a mi gente y a otras mujeres de la invasión extranjera», dijo Thi Hoa, quien tenía 17 años cuando se volvió espía.

“La desesperación de los estadounidenses, nuestra mejor arma”

 La ciudad de Hué, que en aquel entonces era considerada la gran capital imperial, se volvió el cuartel de las 11 mujeres, quienes participaron en misiones de espionaje haciéndose pasar por cocineras, mensajeras, guías o enfermeras. Gracias a dichas personificaciones, lograron adentrarse más allá del frente, entre las tropas norvietnamitas y el ejército estadounidense.
 
“Río de Perfumes” antes de la batalla de Hué.

Gracias a su labor, la Ofensiva del Tet fue todo un éxito, cuando más de 80 mil soldados del Vietcong ajusticiaron a las fuerzas estadounidenses y survietnamitas. Fue una violenta batalla que duró poco más de 26 días y que provocó miles de bajas para ambos bandos.

Hoa, quien siempre estaba armada con granadas y metralletas AK-47, ahora relata haberse sentido orgullosa de haber defendido a su gente, sus ideas y a su país: «no parábamos de disparar, estábamos muy cerca del enemigo y lo derribamos, la desesperación de los estadounidenses era nuestra mejor arma», recuerda.



Son remarcables las acciones de un escuadrón de mujeres en la Ofensiva del Tet. Esta ofensiva buscó ocupar la embajada americana en Saigón y la comandante Le Thi Rieng, al mando de su escuadrón femenino denominado “Río de los perfumes”, fue quién tomó la embajada y situó la bandera del Vietcong en su tejado.

Incluso el entonces dirigente comunista Ho Chi Minh, escribió un poema en honor a las Río de Perfumes por haber “manchado los huesos” de los soldados estadounidenses. Hoy, Hoa visita con frecuencia las tumbas de sus camaradas caídas en la línea roja: «Al ver como morían mis compañeras, mi ira y determinación aumentó, creo que eso me ayudó a sobrevivir en tan intensa batalla».

En los libros de historia vietnamita, la Unidad de espionaje de las “Río de Perfumes”, es recordado como una fuente motivacional y un símbolo de resistencia en la guerra en que el imperio estadounidense sufrió la más dura derrota.