martes, junio 05, 2018

UPTC - Comunicado a la comunidad universitaria y a la opinión pública en general



El pasado jueves 31 de mayo de 2018, el Consejo Superior le asestó el golpe de gracia a la propuesta de elección democrática de rector (a) de la UPTC al derogar el Acuerdo 040 del 26 de abril de 2018, mediante el cual se fijaba un procedimiento colectivo para construir la propuesta de elección directa. En reunión con la comunidad universitaria, la noche del jueves 31, el Consejo Superior intentó revivir la esencia del Acuerdo 040 fijando nuevas fechas y estableciendo que la construcción de la propuesta por parte de los estamentos era la base del acuerdo que finalmente se aprobaría. Esta propuesta contó con el apoyo formal de los representantes de docentes y de estudiantes.

Lo que pasó posteriormente es conocido por todos: la votación virtual realizada para aprobar el nuevo acuerdo terminó en un lacónico empate, el representante de los profesores votó en contra y el representante de los estudiantes se abstuvo. Total, el nuevo acuerdo no fue aprobado suscitando en la comunidad académica el más amplio rechazo.   

El lunes 04 de junio reunidos en sesión extraordinaria el Consejo Académico decidió “recomendar al rector la suspensión indefinida de las clases en pregrado presencial, hasta tanto se den las condiciones y garantías conducentes al pleno desarrollo de la academia”. Poco importaron las justas razones de la protesta universitaria, primaba el interés por la apertura del edificio administrativo. Para lo académico, la amenaza: si no hay normalidad académica la decisión es cerrar la Universidad. El cierre intempestivo de la universidad evidencia el nulo interés de la administración en la democratización de la institución y su poca capacidad de gestionar las tensiones provocadas en la comunidad académica producto de sus malos procedimientos.

Ante la insistente demanda de democracia en la universidad, el Consejo Académico responde suspendiendo el semestre y cerrándole las puertas de la universidad a su razón de ser: los y las estudiantes. La suspensión del semestre se suma a la serie de acciones coercitivas que viene ensayando la administración para minimizar el movimiento de la multiestamentaria: primero, el llamado a los funcionarios de “no venir a la universidad” impidiendo el normal desarrollo de sus labores; después, la retención ilegal de los salarios de funcionarios y docentes de la Universidad.

Después de analizar la situación reciente, los y las docentes de la UPTC determinaron:

1. RECHAZAR los argumentos considerados por el Consejo Académico para recomendar la suspensión indefinida de las clases en pregrado presencial, y como consecuencia, el cierre académico de la universidad.

2. CENSURAR la prohibición de ingreso de los estudiantes al campus que impide el ejercicio de la democracia deliberativa, quebranta el movimiento universitario y deslegitima la exigencia de elección directa de rector (a).

3. ACLARAR que en ningún momento la multiestamentaria o el estamento profesoral clausuró las vías del diálogo. Por el contrario, se mantuvieron dinámicas asamblearias de construcción de propuestas. Las vías del diálogo fueron cerradas de hecho por el Consejo Académico y la rectoría al impedir el oportuno debate que en su interior se venía desarrollando.

4. CONDENAR públicamente las actuaciones inadecuadas y reprochables de los representantes de los estudiantes y del profesorado al Consejo Superior cuyas decisiones, contrarias a las expresadas por sus estamentos en los diferentes espacios asamblearios, hundieron la propuesta de elección directa de rector (a).

5. RESPALDAR la movilización multiestamentaria en defensa de una universidad crítica, abierta y dispuesta al diálogo que cumple, además, con la palabra y los acuerdos establecidos.

6. REPROBAR la comisión que participará en nombre de la UPTC en la conmemoración de los cien años de la Reforma Universitaria de Córdoba, Argentina, conformada, entre otros, por José Israel Romero Alvarado, representante del sector productivo en el Consejo Superior. Es un contrasentido que quien rechazó a ultranza el proyecto democratizador de la universidad reciba dineros públicos para asistir a un evento que precisamente rememora cien años de lucha por la democracia universitaria.

7. RECHAZAR cualquier intento por adelantar una reforma curricular sin contar con la participación amplia de docentes y estudiantes.

8. RECORDAR que el Consejo Superior y la administración de la Universidad tienen una serie de compromisos pendientes con el profesorado a los cuales deben responder en la menor brevedad posible. Entre ellos, la prórroga de las vinculaciones que se hicieron a docentes por un tiempo menor de 10,5 meses, la irregular asignación de carga académica que supera las 16 horas de clase, el pleno cumplimiento del Acuerdo 060 de 2002, entre otros.

9. INVITAR a la dirección universitaria a ponerse a la altura de las circunstancias propiciando la apertura de la Universidad que promueva el diálogo abierto y directo con docentes, estudiantes, administrativos y egresados con el fin de concertar acciones que permitan la normal finalización del semestre y el desarrollo de las diversas actividades programadas.

¡En defensa de la Universidad Pública!
Profesores, junio 05 de 2018.