viernes, julio 27, 2018

¿Hacia dónde va cuba con su "proceso de mercantilización"?



El proceso de reformas políticas y económicas que se está produciendo en Cuba ha suscitado y, posiblemente, continuará suscitando dudas, cuestionamientos y análisis. Aparentemente este proceso no ha hecho nada más que empezar, Pero ya desde sus primeras etapas aparecen aspectos contradictorios e inesperados que conviene seguir con rigurosa atención. Reproducimos aquí un resumen de la última entrevista al sociólogo estadounidense James Petras, en la que de manera sucinta aborda alguna de estas cuestiones.

RESUMEN DE CANARIAS SEMANAL

En relación con las reformas políticas y económicas que se están operando en Cuba, el sociólogo estadounidense James Petras manifestó en una entrevista de la emisora uruguaya Radio Centenario que, ciertamente, los cambios que se están produciendo tienen una indudable significación.

"Van a incrementar el papel del mercado, porque desde hace mucho tiempo, la burocracia cubana ha sido muy ineficaz. En Cuba se está intentando ampliar el espacio para la propiedad privada, permitiendo las pequeñas empresas y la apertura de la contratación de mano de obra asalariada. No obstante, el Partido Comunista continúa siendo un factor dominante y las empresas públicas continúan siendo mayoritarias, particularmente las grandes empresas".

Sin embargo, el sociólogo estadounidense parece observar con inquietud la evolución que tales reformas pueden tener sobre el modelo socialista cubano.

"En Cuba se está produciendo un proceso que pudiera tener consecuencias negativas. La empresa privada, que comienza siendo pequeña, pero puede acumular capitales e ir extendiendo progresivamente su influencia en la sociedad. Ese tipo de empresas, originariamente pequeñas, pueden determinar las cadenas de intercambios, introduciendo elementos de corrupción."

James Petras observa, igualmente, la ausencia de participación obrera en esas empresas privatizadas.

"[En los proyectos reformistas] no hay mención sobre la participación de los obreros asalariados en las empresas privatizadas. Tienen derecho, sin embargo, a formar su propio sindicato. Hay también algún control de los asalariados sobre el proceso de contabilidad. E, igualmente, se apuntan algunas fórmulas para formar consejos de obreros que supervise el proceso de transición".

Petras estima que el intento de dinamizar la economía cubana puede ser positivo. Pero, a la vez, se pregunta:

¿Cómo controlar las múltiples funciones empresariales en el comercio, en la producción, etc.? Es evidente que se puede regularlo, y eso es importante… Pero ¿en manos de quienes va estar esa regularización?

James Petras opina que es extraordinariamente importante la inserción de la clase obrera como protagonista en esas reformas, como fórmula para que esta pueda ejercer el control en el proceso de mercantilización.

"En otras palabras, - concluyó diciendo Petras al respecto -, en general yo creo que se trata de un hecho positivo, pero también que hay muchas posibilidades de que pueda resultar distorsionado".