jueves, agosto 30, 2018

Más universidades públicas se van a asamblea permanente de profesores



El rechazo a la posible reforma al decreto 1279 empezó con la Universidad de Antioquia la semana pasada y ayer se sumaron a la asamblea permanente los profesores de la UIS. Esta semana se define si también se adhieren los profesores de las universidades del Tolima, Caldas y Pedagógica Nacional, entre otras.

Los profesores, especialmente congregados por la Asociación de Profesores Universitarios ASPU, también protestan por el impacto que sobre sus salarios trae la reforma tributaria de 2016, la desfinanciación de la universidad pública y programas gubernamentales como Ser Pilo Paga, entre otros aspectos.

Sobre el impacto de la reforma tributaria

 

Para los profesores universitarios la reforma tributaria, de diciembre de 2016, recortó de manera significativa su salario. “Con la imposición del límite a las deducciones y exenciones hasta del 40% de ingresos netos, se nos eliminó, de manera tácita no expresa, el derecho adquirido a la exención de un 50% que se tomaba como gastos de representación y que estaba exento del impuesto a la renta (Art. 206. Estatuto Tributario)”.

Según cálculos del profesorados, con la actual norma tributaria están perdiendo el 1.5 del salario al año y estiman que, de cumplirse los anuncios del actual ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, se llegaría a 2.5 salarios año perdidos.

Llamado a una movilización nacional

 

Estas acciones, surgidas y promovidas especialmente desde la Universidad de Antioquia, ponen en alerta a los rectores del Sistema Universitario Estatal, en momentos en que las universidades se encuentran en plena actividad académica y dan un preocupante saludo de bienvenida al nuevo viceministro de Educación Superior, Luis Fernando Pérez, quien por lo visto deberá inaugurarse en el cargo enfrentando un sector que poco le es afín.

El hecho es que tras tres semanas de posesionada la nueva ministra de Educación, el sector sigue sin conocer sus posiciones al respecto y los profesores universitarios y sus delegados insisten en ser escuchados por el gobierno nacional, que no los ha atendido.