jueves, agosto 09, 2018

Mi propio 7 de agosto


Katalina Mora, la joven profesora colombiana mas amenazada desde el 7 de agosto de 2018

| Por: Luis Orlando Ávila Hernández* |

Ibagué, para quienes no tenemos amigos senadores, diputados o concejales, ni menos amigos empresarios o pujantes gremiales, es una ciudad del pleno goce y del disfrute mayor, sin tener un solo peso en el bolsillo, en cualquiera de sus parques o de sus calles o sus tiendas de barrio.

En contraste con las, los y lxs voceros o hablantes nacionales o locales de los partidos paridos a partir de la copula liberal conservadora: CD, CR, la U, Alas y demás motes que se han empeñado desde mediados de los 90, mediante prensa, micrófonos, TV, chat, Facebook, Biblias, Twitter o Whatsapp a que el miedo y el terror es el aliento, la etapa previa para el goce, el antídoto necesario antes del disfrute. 

Se fundan en que sin estos, nada es posible, dado que la nada no existe: solo el miedo y el terror que ellos, ellas y ellxs con sus partidos paridos con sus motes, decidan infundirnos diariamente.

En esa lógica, nos permitieron (y permiten) durante estos últimos 20 años gozar la música – su música – para después de su dosis de terror y miedo (el reguetón y una cosa que dieron en llamar “el género popular”, con sus videos de pistolas, wisky, líneas, escoltas, carrazos, cadenas de oro, pistolas, caballos y entre estos un infaltable objeto sexual, que de vez en cuando le ponen una cabeza de mujer y de vez en cuando la dejan además de gemir, hablar).

Nos permitieron además de la música – su música, a diario repetida mediante su otro obsequio: los programas radiales y de TV mañaneros con su catecismo misógino y arribista – gozar su inventado odio, este de por si democrático: a Venezuela con todo lo que esta significa, menos sus mujeres y hombres que se traen como esclavos sexuales o soldados sin paga; a los Guerrilleros colombianos que firmaron la paz y dejaron las armas; a las Mujeres que reviran contra sus maridos/novios golpeadores; a los creyentes colombianos del Islam; a los negros o hispanos desarmados por gritar cuando les dispara un policía blanco en Miami; a los Gays o a las lesbianas que se casan; a los Gays y Lesbianas que adoptan; a los Curas que optan por los pobres; y últimamente con más encono, a los líderes, lideresas y liderxs sociales que entre falda y falda, se dejan matar según la retórica del poder – su poder financiado en el miedo y en el terror.                    

Pero estas lógicas permisivas (como pasará con sus partidos, con sus motes), como con todo lo sólido, se desvanecerá en el aire.

Prueba de ello: el 7 de agosto pasado, minutos después de escuchar los dos discursos complementarios del odio y la revancha, dictados en la Plaza de Bolívar bogotana, y sin destino alguno ante tanto fascismo hablado que después se volverá en hechos, como ha sido la historia colombiana, pude comprobar que las lógicas del miedo y el terror de los hablantes de los partidos paridos de la copula, se les están deshaciendo, sin que estos se den cuenta.

Ese día poco después del discurso complementado y tras disfrutarse y gozarse la marcha contra todo discurso o su épica del odio, bellas mujeres universitarias y exultantes jóvenes, bailaban, reían y se conjuntaban en la calle, en las afueras de una tienda cercana a uno de los parques de la ciudad, sin más riqueza que una cerveza litro para entre la docena de amigos, y una que otra camuflada botella de licor mezclada dentro de la gaseosa litro dizque para quienes no “tomaban”, a ojos del ávido pero permisivo tendero, tan joven como ellos, ellas y ellxs.

Hacía rato no vivenciaba esa gran fortuna de la Universidad Pública y de la muelle vida: sus estudiantes y sus goces espontáneos.

Sumado a esto, miraba la exacta ilustración científica para entender al miedo y al terror infundado como antídoto contra el goce y el disfrute, patrocinada por el senador demócrata de izquierda Bernie Sanders, contra lo que ha permitido el gobierno procaz actual en USA, los reales mentores de los hablantes y sus partidos con sus motes, en Colombia: Como el temor afecta la ideología política (https://www.facebook.com/senatorsanders/videos/875114352679132/875114352679132/ )
  
De hecho, mujeres universitarias y jóvenes exultantes también tienen los hablantes de los partidos paridos y sus motes, pero a diferencia de las, los y lxs que bailaban en la tienda ibaguereña el pasado 7 de agosto, estos, estas y estxs en Bogotá a la misma hora gozaban el odio hablado discursado y disfrutaban con frenesí la revancha por venir, según lo pudimos apreciar por el registro periodístico de la bella, exultante y valiente profesora Katalina Mora:Como habla el uribismo en privado  

Más es gracias a Katalina junto a las hermosas estudiantes de la U del Tolima o de todas las universidades y condiciones que marcharon todas a una el pasado 7 de agosto contra el festejo del odio, que nos dan el aliento necesario contra los discursantes, contra el miedo y el terror con el que buscan alucinarnos una vez más, haciéndonos saber estas mujeres, hombres y LGTBIQ marchantes que la nada existe y que a ella es a donde debemos llevar todo el temor y el terror: orgasmo diario de los partidos paridos con sus motes.

Al final, la ONG act.tv que elaboró la ilustración gringa, nos dice: “el miedo es necesario para la sobrevivencia humana, pero igualmente mucho de este nos puede llevar a la locura.”  

PD: Es un deber moral y humano apoyar y proteger a Katalina Mora (https://twitter.com/KataMoraB) por el terror de estar siendo perseguida de quienes llegaron a gobernar a Colombia, festejando el odio y la muerte por venir. 

(*) Ingeniero agrónomo, propietario de la ex Tienda Cultural La Guacharaca.