martes, octubre 09, 2018

Las débiles actuaciones de Mineducación para tratar de apagar las protestas que se vendrán esta semana



La distribución de 70 mil millones entre las universidades públicas, la reunión de la ministra con rectores, la invitación al sector a participar en la construcción del próximo Plan Nacional de Desarrollo y el anuncio de una nueva política de educación superior del Gobierno, no han tenido el impacto deseado por éste, de desactivar las protestas de la universidad pública y su “Toma de Bogotá” el miércoles 10 y un posible paro nacional universitario a partir del 11.

Durante toda la semana que termina rectores, profesores y estudiantes de diversas universidades públicas (cada vez más) se vienen sumando al llamado a la protesta, tras el silencio del Gobierno Nacional, pues ni el presidente ni la ministra han expresado abiertamente una posición pública al respecto y el apoyo que recibieron los voceros del sector de congresistas, en la búsqueda de más recursos.

El martes los miembros de la Comisión III del Senado, de Hacienda, firmaron una proposición para que se adicionen 500 mil millones de pesos en el presupuesto 2019, y que se definirá en los próximos días. De allí la intención de las protestas, de presionar al Congreso en su estudio del presupuesto. El punto es que aquí se habla de medio billón adicional, pero muchos universitarios sueñan con llegar a los 18 billones de pesos.

Luego, el Ministerio de Educación distribuyó entre las universidades públicas 70 mil millones que estaban pendientes, pero este anuncio tampoco alivió la reclamación de éstas, pues los recursos deben irse para inversión pero no para funcionamiento. Es decir, más dinero para inversión terminan convirtiéndose en mayuores necesidades de funcionamiento en el mediano plazo. Por ejemplo, invertir dinero en nuevas instalaciones, terminan aumentando los costos de funcionamiento de celaduría y servicios públicos, entre otros aspectos.

El viernes, la ministra decidió hablar con los rectores, en una invitación masiva a la que sólo llegaron cerca de 30. María Victoria Angulo, acompañada de sus “hombres fuertes” para la universidad pública (el viceministro Luis Fernando Pérez, el asesor Maximiliano Gómez y el presidente del Icetex, Manuel Acevedo), invitó al diálogo, a la construcción participativa y al deseo de apoyar a la universidad pública, pero sin referencia alguna a lo que los rectores quieren escuchar: Más dinero para ellas.

El sábado, el gobierno, en su Taller Ciudadano en el municipio de Garzón, Huila, anunció que el próximo 20 de octubre presentará la nueva política de educación superior del Gobierno Nacional “la cual permitirá que más jóvenes en condición de vulnerabilidad de zonas rurales y urbanas del país accedan, permanezcan y se gradúen de programas de educación superior y realicen así su proyecto de vida contribuyendo a una sociedad más equitativa”.

Dice el Gobierno que la política girará entorno a tres elementos centrales: “el primero de ellos será el de gratuidad progresiva en instituciones de educación superior pública para que los jóvenes más vulnerables del país accedan gratuitamente a educación superior, reciban un apoyo de sostenimiento y acompañamiento permanente que permita su éxito académico.

En segundo lugar se fortalecerá a las instituciones públicas destinando recursos de funcionamiento e inversión para que continúen adelantando su labor de ofrecer educación de calidad en todas las regiones del país.

Finalmente, con el aporte del Gobierno las instituciones de educación superior y las familias, se estructurará un programa que reconozca el desempeño de los mejores estudiantes del país, para que accedan a las mejores instituciones y a los mejores programas de educación superior”.

El Ministerio también ha dado a conocer la propuesta de líneas generales del próximo Plan Nacional de Desarrollo en lo que respecta al Ministerio de Educación Nacional. El documento, que profundiza en educación básica y media, tiene un pequeño apartado para educación superior en el que señala como agenda de impulso a ésta:

•  Fortalecemiento de la oferta y el acceso a educación superior

•  Revisión del sistema de aseguramiento de la calidad de la educación superior

• Formación técnica, tecnológica y universitaria pertinente a las apuestas sociales y productivas de las regiones del país a través del SENA y las IES

• Ciencia tecnología e innovación


Más que anuncios, el sector espera decisiones concretas y pasan las horas y el llamado Día D, de la Dignidad Educativa, llegará y el Ministerio tendrá una muy difícil semana si desde el Congreso y Palacio de Nariño no le lanzan un salvavidas.