domingo, noviembre 25, 2018

“Se requiere un gran acuerdo en defensa de la educación pública”, dice Nelson Alarcón, nuevo presidente de Fecode



| Por: Agencia de Información Laboral / AIL |

Desde el pasado 3 de octubre la presidencia de la Federación Colombiana de Educadores, Fecode, la ejerce un maestro de 44 años nacido en Güicán, Boyacá. Se trata de Nelson Alarcón Suarez, con quien la Agencia de Información Laboral conversó para ahondar sobre su pensamiento y proyectos ahora que lidera la federación sindical más grande e influyente del país.


Desde cuando estudiaba en bachillerato, Alarcón Suárez ya mostraba su vena de líder, al frente de la asociación estudiantil de su colegio. Posteriormente, ya graduado como licenciado en Educación Básica Primaria y en ejercicio de su labor como docente, se vinculó al Sindicato de Maestros de Boyacá, Sindimaestros, del cual será vicepresidente entre los años 2005 y 2008, y presidente en el período siguiente. Como también integró durante tres años el Comité Ejecutivo de la CUT Boyacá.

En el año 2013 fue electo miembro del Comité Ejecutivo de Fecode, en el cargo de Secretario de Asuntos Laborales y Jurídicos; y en las elecciones generales del pasado 21 de septiembre fue reelecto en el Comité Ejecutivo, que lo designó como presidente, cargo al que llega en momentos en que el magisterio sostiene un fuerte pulso con el gobierno en defensa de la educación pública, y para lograr que cumpla los acuerdos que firmó tras la larga huelga del año anterior.

Alarcón Suárez es docente especializado en Lúdica y Recreación, y actualmente culmina estudios de maestría en educación.

¿Cómo definiría usted la organización que ahora llega a presidir?

La defino como una federación unida, fortalecida, con convicciones fuertes y objetivos claros por la defensa de la educación pública, y en la que confluyen pensamientos y visiones diversas. El Comité Ejecutivo lo conforman personas de diferentes ideologías, pero en medio de esa diversidad tenemos una unidad. Hay discrepancias y las discusiones normales que se dan en cualquier organización, pero dentro del mayor respeto y cordialidad. Si hoy Fecode es la federación más grande y fuerte en el panorama sindical colombiano, es gracias a esa unidad que hemos construido.

¿Cuáles son las prioridades de la educación pública y el magisterio en este momento?

Sin duda es lograr una reforma estructural constitucional del Sistema General de Participaciones, a fin de garantizar mayores recursos para la educación pública. Porque si no cambiamos la fórmula de destinación de los recursos, seguirán las dificultades, siempre faltarán los recursos para poder terminar el año como corresponde. El año pasado el déficit fue de 1.8 billones de pesos, que el Estado tuvo que trasladar de otros rubros para terminar el año lectivo. Y este año el déficit es superior. Por eso nuestra propuesta es hacer una reforma estructural constitucional del Sistema Nacional de Participaciones. Otra prioridad es definir el Estatuto Único de la Profesión Docente, norma que Fecode considera vital para el magisterio y para el Estado.

Y en cuanto a cobertura educativa, ¿cuáles son los retos?

Un reto es la cobertura del preescolar de tres grados, como lo establece la ley 115 de 1994, y que el sistema educativo logre cobertura plena para nuestros jóvenes y niños desde el preescolar hasta el grado 11. No puede ser que casi 3 millones y medio de niños y jóvenes se queden hoy por fuera del sistema educativo, bien sea trabajando o haciendo nada, expuestos a la drogadicción y la violencia. Y el Estado colombiano no se inmuta ante esa situación tan aberrante, teniendo en cuenta que la educación gratuita es un derecho constitucional.

Fecode ha propuesto hacer un encuentro nacional por la defensa de la educación pública. ¿Nos explica en qué consiste esa propuesta?

Es una propuesta a la ciudadanía para realizar un gran encuentro nacional en la perspectiva de fortalecer la educación pública desde el preescolar hasta la educación superior. Un encuentro que congregue a todos los actores: gobierno nacional, gobernadores, alcaldes, académicos, intelectuales, estudiantes, profesores, padres de familia, organizaciones políticas, las centrales sindicales. La idea es entablar un diálogo que conduzca a un gran acuerdo por la educación, no solo la pública, porque también hay que involucrar a la educación privada. Necesitamos una verdadera reforma estructural, tanto a la financiación como a la calidad de la educación. El país requiere este gran acuerdo.

Fecode ha marchado estos días en apoyo a los estudiantes universitarios y contra la llamada ley de financiamiento que cursa en el Congreso. ¿Por qué no les gusta ese proyecto?

Porque es una reforma tributaria que no beneficia a la clase trabajadora y a los sectores más desfavorecidos. El Estado no puede imponer reformas tan regresivas como esa, que grava con más impuestos a la gente de más escasos recursos y la clase media, mientras si favorece a las multinacionales y los grandes empresarios, exonerándolos de impuestos.

¿Son buenas las relaciones de Fecode con el Gobierno en este momento?

Son relaciones cordiales. Cuando el gobierno se sienta con nosotros es respetuoso, no ha mostrado acciones de irreverencia, así como nosotros respetamos las distintas instancias del Gobierno. La lucha nuestra es contra las políticas de Estado y de gobierno que creemos van en contravía de la educación pública, no contra las personas.

¿Cómo califica el desempeño del presidente Duque en lo que a la educación y al magisterio se refiere?

No podemos desconocer que el actual Gobierno recibe a Fecode, estamos dialogando, y nosotros hemos tenido toda la voluntad para hacerlo. ¿Dónde está la falencia? En que llevamos más de un año y medio negociando, y nada que se expiden los actos administrativos que se requieren para implementar lo que acordamos el año pasado luego del paro que realizamos. Los puede expedir el Ministerio de Educación y el Gobierno Nacional, no necesitan pasar por el Congreso. Lo que no podemos es seguir en reuniones interminables sin soluciones concretas Se requiere una voluntad del Gobierno materializada en esos actos administrativos.

¿En qué les ha incumplido el gobierno?

Nosotros firmamos 24 puntos, que apenas se ha cumplido en un 30%. Y en los tres meses que lleva el presidente Duque apenas se ha avanzado en la convocatoria para el curso formativo de la tercera cohorte. Faltan los decretos que regulan los ascensos y reubicaciones los cursos para los maestros de la segunda cohorte y el decreto de bonificación pedagógica, entre otros.

¿Siente que la sociedad colombiana apoya a Fecode y a la lucha de los maestros?

Hemos notado que la sociedad colombiana respalda a Fecode porque ha visto que la pelea nuestra no es solo por reivindicaciones salariales y el bienestar de los maestros, que son reivindicaciones legítimas, sino también porque defendemos la educación pública para los niños y jóvenes; que damos la pelea para que los recursos sean suficientes y los establecimientos educativos tengan condiciones dignas: planta de profesores completa, alimentación y transporte escolar, buena infraestructura, conectividad, material didáctico, escenarios deportivos, buena actividad cultural.

¿Al interior de la organización, como federación sindical, cuáles son los desafíos?

Necesitamos consolidar más la unidad y el fortalecimiento institucional, la relación con nuestros sindicatos filiales, con los maestros, las directivas docentes, la parte administrativa, es decir, con toda la comunidad educativa, siempre en defensa de la educación pública. Otro reto fundamental es obtener una verdadera calidad de la educación, con condiciones dignas y financiadas por el Estado.

Sobre el tema de la calidad. ¿Los maestros colombianos tienen buena formación? ¿Sí están lo suficientemente capacitados para afrontar los retos de la modernidad?

El Estado colombiano no invierte recursos para la capacitación y formación del magisterio. Eso es un hecho. O si los invierte lo hace en un porcentaje que no supera el 3% de los docentes. La capacitación la tiene que proveer el docente de su propio bolsillo. Hay muchos haciendo maestrías y doctorados, pero sin ayuda del Estado. Es importante que el Estado invierta más en ese frente, que es clave para elevar la calidad de la educación.

Fecode ha sido la organización sindical que más víctimas ha puesto por cuenta del conflicto armado: más de 1.100 docentes y directivos sindicales asesinados en los últimos 25 años. ¿Qué tan seguros están hoy los maestros, cuando se supone que hubo un acuerdo de paz?

Tenemos una crisis de derechos humanos en el magisterio, muchos docentes amenazados, desplazados y extorsionados. Eso se ha agudizado. En algunas regiones es común que las bandas lleguen a las instituciones educativas a cobrarles las vacunas extorsivas a los docentes. Y los homicidios siguen en un nivel alto: 13 compañeros asesinados en lo que va de este 2018, y tenemos el reporte de unos 1.300 amenazados. No son cifras pequeñas. Hay maestros que han tenido que salir del país por denunciar la corrupción en el tema de los contratos de la alimentación escolar en los entes territoriales. Eso lo hemos denunciado, pero no vemos una acción decidida para contrarrestar esas circunstancias tan graves. El magisterio requiere una mejor política de seguridad por parte del Estado.

Finalmente, ¿cómo ve las nuevas generaciones de maestros, qué tan comprometidas están?

Lo que yo veo es que los maestros nuevos se preocupan por el destino de la educación pública, y por la situación del país en general, por la equidad, por mejores condiciones laborales. Es una generación activa, dinámica, y comprometida políticamente, ya que somos los maestros quienes les enseñamos a nuestros estudiantes a mirar el mundo y los formamos como seres humanos. Por eso pensamos que la educación de hoy debe fomentar los valores, la crítica, la lectura, la capacidad intelectual; no solo llenar de información a los estudiantes, sino también formarlos para que tengan sus propios criterios y capacidad de análisis. Seres humanos más pensantes.