jueves, noviembre 01, 2018

Las crisis migratorias son económica y políticamente rentables para el trumpismo



| Por: Mirko C. Trudeau* / Estrategia |

Las elecciones parlamentarias en Estados Unidos se llevarán a cabo en dos semanas y en ellas está en juego el control republicano de ambas cámaras del Congreso y (quizá) por ello, tanto el presidente Donald Trump como su vice Mike Pence, se han lanzado con retahílas xenófobas contra la marcha de siete mil hondureños, amedrentando a la ciudadanía, con el único objeto de cosechar votos y rentabilidad política y económica…

“Esta es la elección de la caravana” dijo Trump. Y su vice Pence, reafirmó que la caravana “es un tema en esta elección”. La caravana de migrantes centroamericanos, que busca llegar a EEUU, decidió permanecer un día más en la ciudad de Huixtla, en la costa de Chiapas, por la muerte de uno de sus integrantes que el lunes cayó de un vehículo en marcha.


Trump insiste en construir el muro entre EEUU y México metiéndole miedo a la población, a menos de 15 días de las elecciones para el Congreso. Espera que la caravana hondureña contribuya a fortalecer las candidaturas republicanas al Congreso en una elección políticamente clave, en la que los demócratas tienen por fin alguna posibilidad de arrancarles el control de Diputados a los republicanos.

El presidente Donald Trump se vio obligado a aceptar que no cuenta con pruebas de que hay gente de Medio Oriente en la caravana de migrantes centroamericanos como lo había asegurado, mientras que su vicepresidente Mike Pence redobló la apuesta y aseguró que es “inconcebible” que no haya árabes entre los caravanistas. Posiblemente no sepa que Honduras no está en Medio Oriente.

Pence insistió en que se trata de un asunto de seguridad nacional el no saber quién está dentro de la caravana, y advirtió que no lograrán violar la soberanía estadounidense de la manera que lo hizo en México.

Tyler Houlton, vocero del Departamento de Seguridad Interna, tuiteó que “ciudadanos de países fuera de Centroamérica, incluyendo países en Medio Oriente, África, Asia del sur y otras partes están actualmente viajando a través de México hacia Estados Unidos”. Agregó que su dependencia “puede confirmar que hay individuos dentro de la caravana que son miembros de pandillas o que tienen historiales criminales significantes”.

Trump reconoció que “no hay pruebas de nada”, “pero muy bien podrían haber” e insistió en que cuenta con “muy buena información” para apoyar su afirmación. Pence lo respaldó con otra aseveración al azar: “es inconcebible que no haya gente de descendencia de Medio Oriente en una multitud de más de siete mil personas”.

La campaña antimigratoria tuvo eco inmediato en los medios hegemónicos conservadores: Fox News, la cadena preferida por Trump, aseguró que integrantes del Estado Islámico viajan con la caravana.

“Este es un asalto sobre nuestro país y en esa caravana hay alguna gente muy mala y no podemos permitir que esto ocurra a nuestro país”, reiteró Trump en un acto de apoyo del senador Ted Cruz en Houston. Y agregó: “pienso que los demócratas tienen algo que ver con esto”. Pence lo secundó con datos que no condicen con la realidad: EEUU ha detenido a más de 10 terroristas o sospechosos terroristas cada día en nuestra frontera sureña” que provienen de lo que se llaman países “otros que México” y “significa de la región de Medio Oriente”.

Para no quedar rezagado, el secretario de Estado, Mike Pompeo dijo en rueda de prensa que “la caravana migrante está violando la soberanía de México, sus leyes y sus procesos migratorios. El presidente Trump no tolerará que esto suceda a Estados Unidos”. Desde un punto de vista de seguridad, no hay un registro apropiado de quiénes son estos individuos en la caravana, y esto representa un riesgo inaceptable para Estados Unidos, añadió.

Trump y los medios conservadores siguen difundiendo todo tipo de versiones carentes de cualquier prueba incluyendo el que demócratas están apoyando a la caravana como parte de un intento de promover el fraude contra los republicanos con votos ilegales de inmigrantes y acusando que el multimillonario George Soros está financiando la caravana. Fake news, mentiras, posverdad.

El negocio de la crisis migratoria

El ordeño político de las crisis migratorias es ya un arte político, del que el presidente de EEUU es todo un maestro: Donald Trump sabe usar las crisis migratorias de manera perfectamente calibrada, entiende perfectamente que las olas migratorias al estilo de la caravana hondureña son oportunidades rentables, señala el analista mexicano Claudio Lomnitz.

Recuerda que en junio, el New York Times publicó un reportaje acerca del negocio multimillonario que es el de los centros de detención de migrantes. Algunos de los contratistas que han abierto estos presidios –por ejemplo, MVM Inc y General Dynamics– fueron antes contratistas para el Departamento de la Defensa de EEUU, y tuvieron por años el negocio de mandar guardias privados a Irak. Otros, como Southwest Key, comenzaron siendo organizaciones de apoyo a los migrantes, y se fueron transformando de a poco en grandes negociantes.

Asimismo, el Wall Street Journal reportó en julio, que la administración Trump pidió 2.8 mil millones de dólares al Congreso federal para aumentar el número y capacidad presidiaria en los centros de detención, en su presupuesto para 2019. El resultado inmediato de esa petición fue que subió la cotización en bolsa de las acciones de dos de las grandes corporaciones abocadas al “procesamiento” de los inmigrantes indocumentados.

El gobierno de Trump ha aumentado el uso de centros de detención privados. Dos de las mayores compañías del negocio, CoreCivic y Geo, contribuyeron con 250 mil dólares cada una tan sólo para el festejo de la inauguración del gobierno de Trump. Geo, por su parte, patrocina los hoteles de Trump en Florida, realizando ahí sus conferencias y congresos. “Los impuestos del pueblo estadounidense van a parar a manos de una serie de corporaciones privadas, que luego financian las campañas de Trump, y patrocinan sus negocios y los de sus aliados políticos”, indica Lomnitz.

Y la rentabilidad política y económica de la migración ilegal tampoco termina ahí. Muchos centros de detención retienen a los migrantes supuestamente para que no trabajen en EEUU, pero luego los obligan a trabajar a precios ínfimos.

* Economista-jefe del Observatorio de Estudios Macroeconómicos (Nueva York). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)