miércoles, mayo 22, 2019

El orgasmo viral, la felonía narcisa periodista


| Por: Luis Orlando Ávila Hernández |

Apenas unos días atrás, uno de los más consagrados periodistas radiales en el Tolima, German Cediel Mora, ahora director de noticias de madrugada de la radioemisora del fundamentalismo cristiano y judío de Miami en Ibagué, dio en suplicar para acabar ya lo que él llamó con imprecación de periodista de Ibagué – la  onomatopeya – “el  novelón” de Seuxis Paucias Hernández con apodo de combate Jesús Santrich, dado que según su calificativo, el de Cediel Mora, ya es “bastante aburridor” lo que pase con la libertad personal o pueda pasar con la eterna prisión de uno de los excomandantes de la antigua FARC-EP, hoy partido político reconocido internacionalmente, que entregaron sus armas y firmaron un Acuerdo para una Paz Estable y Duradera, primero en la Habana y luego en Bogotá, con su enemigo de guerra el Estado Colombiano, para entre otras, lograr que periodistas como el fundamentalista religioso de Cediel Mora, opine sin temor alguno de ser encarcelado de por vida como Seuxis Paucias o ser “neutralizado” al decir castrense-policial de la milicia oficial, la misma de los falsos positivos.

Sus amigos, o bueno aquellos, aquellas, aquelles personajes que se etiquetan como tales, por cuestión de negocios compadrazgos, dieron en ocultar la diatriba de German, en ocultar todo lo que no es lo suyo: la lisonja sin destino útil.

Hábiles, prestos, en no oír (se) o no ver (se) o no leer (se) entre sus pares, estos estas y estes personajes, de rubor insuflado periodista, evaden.  Lo suyo.

En semejanza a cierta izquierda de puestos y pensión, su sino es señalar sin sostener siquiera un par de instantes, el dedo acusador o la dignidad del discurso, que es lo mínimo a exigir a un, una o une periodista en Ibagué o el Tolima.

Algo se aprende, dirán. 

No bastando que a diferencia de su imprecación, en aquella madrugada radiodifusora, Cediel Mora (uno de los suyos, de los muy suyos), le importara más el comentario por encima de lo sacro de los hechos.

Sin embargo, la vieja sentencia de CP Scott, el fundador del bicentenario diario  británico de The Guardian, fuera cosa menor para Cediel Mora y sus cofrades, entre los cuales éste destaca: “Los comentarios son libres, pero los hechos son sagrados”. Leitmotiv que acompañó en primera página a la edición impresa en papel por más de 180 años, hasta su renacer digital.

Pero a los paisanos y a los advenedizos periodistas se les avino la felonía narcisa: el orgasmo por lo viral.

Lo viral, aquella sinonimia de estos tiempos de lo casi sacro, lo omnipresente, lo todopoderoso por un instante, como la superstición divina.

Viral para Cediel Mora, en aquella madrugada de mayo, era el posar de “suficientemente informado” (valga decir, con la gotas de pos verdad derramadas en las dos cadenas de TV o en la media docena nacional de radiodifusión, respecto de Santrich, lo que él o sus colegas no logran, pero narcisamente quisieran).

Más el orgasmo es eso: sentirse pleno, realizado, así sea por un mínimo instante.

Y el instante era la (su) frustración porque el día anterior la Juez de Garantías de Bogotá, daba vía el recurso de la recusación, al excomandante Santrich preso por un año sin pruebas por el señor exfiscal general doctor “JiJiJi Hpta, eso es una coima, marica” y nuevamente preso un día después de renunciar el señor exfiscal doctor sin cianuro y bajo sus sórdidas pruebas, a la puerta de la liberación del reincorporado congresista exguerrillero ordenada por la JEP y re-ordenada por el Tribunal Superior de Bogotá, en un mismo día.

La Constitución Política, honda y moronda, sin más.         

Pero a Cediel Mora, como a sus adláteres cristianos y judíos, de la emisora que hoy le recluta o a sus colegas (casi todos, todas o todes) que añoran el ser reclutados, ese hecho constitucional, viralmente no pasa de ser un “novelón” bastante “aburridor”.

Mas que se le puede pedir de mas, fuera de sus ocasionales orgasmos fachos, al periodismo local o regional, si al único diario impreso del Tolima le acaban de nombrar en su dirección a una proactiva exgerente de centro comercial y a su  saliente exdirector en fuga, hoy le pudieran asignar el dirigir al gremio de la exgerente de centro comercial, que hoy le rota.

De razón Rubén Darío Correa es el rey, entre tanto ciego de orgasmo viral.

A propósito ¿Y si le sigue funcionando al rey del orgasmo periodístico, el continuar ninguneando las coronas de hielo bajo el sol de los antioqueños o de sus émulos libaneses, con indiciado poder en el Ibagué pacato y pedestre?

Bueno, seria todo un ejercicio antropológico el ver enfrentarse en cada mañana radiodifundida, a los orgásmicos virales periodistas ibaguereños de crucifijo en crucifijo, con su rey de reyes, hecho alcalde.

Nos lo merecemos, para el no volvernos como Venezuela.
  
Justo, en el año del cerdo.

Ingeniero agrónomo, propietario de la ex Tienda Cultural La Guacharaca.