miércoles, mayo 29, 2019

EPM impide el paso a indígenas del Cauca de visita por Antioquia


El día lunes 27 de mayo, EPM, Empresas Públicas de Medellín, impidió el paso de la caravana de liberadoras y liberadores de la madre Tierra que se dirigía al municipio de Ituango a reunirse con las comunidades afectadas por la hidroeléctrica Hidroituango.

Después de una larga jornada de tres días en el Valle del Aburrá en donde los liberadores y liberadoras de la madre Tierra estuvieron en distintos barrios de la ciudad de Medellín en el marco de la movilización de la “Marcha de la Comida” que se celebró en múltiples ciudades del país como Cali, Manizales y Bogotá, los días 26 y 27 de mayo, en donde se repartieron los alimentos cultivados en el proceso de liberación contra los ingenios de la caña en el Cauca, las caravanas decidieron viajar hacia Ituango a brindarles un saludo de resistencia a las víctimas del macroproyecto hidroeléctrico Hidroituango de EPM. Tal como nos lo comunica en un video publicado en la página de Facebook de los liberadores de la madre Tierra, la empresa impidió el paso de las chivas hacia Ituango, alegando que el paso estaba restringido por estar en propiedad privada, impidiendo no solamente el paso de las chivas sino de buses desde Ituango, lo que viola el derecho a la libre movilidad de los ciudadanos por el territorio además de impedir el derecho a la reunión, lo que demuestra que este tipo de empresas sigue violentando los derechos de las víctimas de su macroproyecto reconocido por sus serias fallas y por afectar la vida de cientos de personas y destruir el equilibrio ecosistémico del cañón del Cauca.

 Para colmo de males, EPM amenazó a la caravana de liberadores con hacer uso de la presencia de la policía para desalojar a la caravana, por lo cual no pudieron cumplir con su intención de acompañar a las comunidades afectadas por la represa, viéndose obligados a retornar a Medellín el día de hoy en la madrugada.

Afortunadamente, la caravana de indígenas nasa fue recibida en la sede de Sintraias, donde hace varios meses las trabajadoras de esa fábrica textil se han tomado sus instalaciones en protesta por la precaria situación laboral de sus trabajadoras.

El recorrido de la Marcha de la comida por Medellín

Dos chivas llegaron al Valle del Aburrá las cuales fueron recibidas por diferentes organizaciones sociales entre las que estaba la Mesa Interbarrial de Desconectados, organizaciones ambientalistas y de mujeres en la Casa de la Cultura, Culturarte, del barrio Antioquia, en donde se hizo una minga de murales acompañada de poesía y música para recibirlos. Al día siguiente en la mañana se realizaron talleres y círculos de palabra para acercar las causas del pueblo nasa con las reivindicaciones de las organizaciones urbanas.

Al día siguiente, la caravana de liberadores y liberadoras se dirigieron al barrio Moravia, originalmente barrio Fidel Castro, de la ciudad de Medellín, un barrio cuyos procesos de resistencia han sido arduos contra los proyectos de renovación urbana de la alcaldía y que ya han sufrido varias violaciones a sus derechos humanos por desalojos. En este barrio se dio inicio a la marcha de la comida que recorrió las calles de esta comunidad repartiendo el alimento liberado por los nasas a los vecinos y vecinas de este sector de la ciudad.

Al día siguiente, la marcha se dirigió al barrio Bello Oriente, uno de los barrios más altos en la periferia nororiental de la ciudad, en donde también se mantienen procesos de resistencia contra el desalojo de estas comunidades por parte de la alcaldía de Medellín que pretende imponer un corredor verde que separe la zona urbana de la rural, sin contar con el consentimiento de las comunidades. La segunda parte de la marcha de la comida se realizó en las empinadas calles de este barrio donde asistieron varias personas que recibieron los alimentos liberados. Es de recordar que gran parte de las comunidades que allí habitan han sido desplazadas por el conflicto armado y los macroproyectos como Hidroituango. La caravana pasó la noche en la casa cultural Casablanca.

Debajo del cemento está el alimento

Una de las mayores enseñanzas de esta visita de las liberadoras y liberadores de la madre Tierra en Medellín es la necesidad de alianza entre los movimientos sociales por liberar a la madre Tierra, sin importar si estos movimientos se dan en el campo o en la ciudad, liberar la tierra es un deber que tenemos como hijos e hijas de la tierra, de construir soberanía y autonomía en los territorios y asegurar la soberanía alimentaria de los pueblos y una vida digna para las comunidades.

La marcha de la comida es una experiencia cohesionadora que nos recuerda el carácter común de las luchas sociales, es una invitación a la juntanza y a tejer juntos y juntas las estrategias de lucha contra las políticas de muerte del neoliberalismo extractivista, patriarcal y colonialista. Es por eso que los liberadores y liberadoras nos hacen la invitación para participar de las jornadas de Liberación que se realizarán en agosto de este año en el Cauca.

Los y las invitamos a seguir su página web y sus redes sociales para estar pendiente de las acciones por la Liberación de la madre tierra.

Libertad para la madre tierra en FB